Los Estados Unidos y sus aliados respaldaron una resolución que condena la invasión de Ucrania por parte de Rusia y el ministro de Relaciones Exteriores de este país la descartó como una politización injustificada, en la cumbre del G20 que se celebra en Bali, Indonesia. Esta reunión de naciones nucleadas en el mencionado grupo es la primera que se celebra desde que Rusia envió sus tropas a Ucrania en febrero.

La guerra, que Rusia describió como una "operación militar especial", eclipsó la reunión a pesar de los llamados del anfitrión, Indonesia, a la unidad y un enfoque en la acción para resolver problemas económicos globales como la inflación y la seguridad alimentaria y energética.

"La mayoría de los miembros condenó enérgicamente la guerra en Ucrania y enfatizó que está causando un inmenso sufrimiento humano y exacerbando las fragilidades existentes en la economía global", se leyó en un borrador de declaración de 16 páginas, según una copia a la que accedió la agencia de noticias Reuters. Esa declaración continuaba así: "Hubo otros puntos de vista y diferentes evaluaciones de la situación y las sanciones".

Pero el canciller Sergei Lavrov apuntó que la objeción de su país y expresó que Rusia había presentado una visión alternativa y el borrador se completaría el miércoles. Los Estados y Alemania alentaban que se dejara en claro que la guerra de Rusia contra Ucrania no es aceptable. Las reuniones de ministros del G20 en el pasado no lograron producir declaraciones conjuntas debido al desacuerdo entre Rusia y otros miembros sobre el lenguaje, incluso sobre cómo describir la guerra en Ucrania.

Más temprano, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski comentó en la cumbre en un discurso virtual que ahora era el momento de detener la guerra de Rusia en su país bajo un plan que propuso "justamente y sobre la base de la Carta de la ONU y el derecho internacional".

Pidió restaurar la "seguridad radiológica" con respecto a la planta de energía nuclear de Zaporiyia, introducir restricciones de precios en los recursos energéticos rusos y expandir una iniciativa de exportación de granos. Lavrov comentó que el líder ucraniano estaba alargando el conflicto y no escuchando los consejos occidentales.

La invasión rusa de Ucrania provocó llamados de algunos líderes occidentales para boicotear la cumbre y retirar la invitación de Putin, pero Indonesia se negó a hacerlo. Rusia advirtió que Putin estaba demasiado ocupado para asistir a la cumbre y que Lavrov ocuparía su lugar. La cumbre se abrió con un llamado del presidente de Indonesia, Joko Widodo, a la unidad y acciones concretas para reparar la economía global a pesar de las profundas divisiones por la guerra.

"No tenemos otra opción, se necesita colaboración para salvar el mundo. El G20 debe ser el catalizador de una recuperación económica inclusiva. No debemos dividir el mundo en partes. No debemos permitir que el mundo caiga en otra guerra fría", advirtió.

El G20, que incluye países que van desde Brasil, los Estados Unidos y Rusia hasta Arabia Saudita, Alemania e India, representa más del 80 % del producto interno bruto mundial, el 75 % del comercio internacional y el 60 % de su población.

En la víspera de la cumbre, el presidente estadounidense, Joe Biden, y el líder chino, Xi Jinping, sostuvieron conversaciones bilaterales en las que prometieron una comunicación más frecuente a pesar de las muchas diferencias. Reuters-NA NA