La fiscal Silvia Moreira formuló cargos al juez de garantías Diego Piedrabuena y a su esposa por delitos presuntamente cometidos cuando protagonizaron un incidente en un hipermercado de la ciudad de Neuquén, el pasado 12 de diciembre, cuando el magistrado insultó a un cajero y forcejeó con policías, quienes finalmente lo llevaron detenido.

"Luego de realizar las compras en el supermercado, al llegar a la línea de cajas, un empleado les advirtió que por el protocolo solamente podía estar una persona por grupo familiar en ese sector”, y agregó que la mujer “se corrió y Piedrabuena empezó a insultar al cajero”, según la resolución firmada por Moreira y consignada por un comunicado del Ministerio Público Fiscal de la provincia.

La fiscal relató que “a partir de allí comenzó una escalada de insultos que terminó con el acusado dejando la línea de cajas sin llevarse los productos y en un forcejeo con integrantes de la policía provincial, que ante la negativa del juez a identificarse, lo detuvieron en calidad de demorado”,

Asimismo, indicó que el policía trató de proceder de acuerdo con la Ley 2081 (Ley Orgánica de la Policía), que en su artículo 9 habilita a demorar a una persona que se niega a identificarse, y señaló que la mujer también fue demorada porque “tuvo dos forcejeos con una efectiva policial a la que mordió en el antebrazo e intentó herir con una lapicera”.

De acuerdo con la teoría presentada a la jueza de Garantías Patricia Lupica Cristo, Diego Piedrabuena fue acusado por el delito de atentado a la autoridad agravado por ser funcionario público, en carácter de autor, y su esposa por resistencia a la autoridad, en concurso ideal con lesiones leves agravadas por ser contra un funcionario policial, en carácter de autora.

En tanto, la querella particular, en representación dos integrantes de la policía que intervinieron en el hecho, adhirió en todos los términos a la acusación.

La jueza Lupica Cristo, luego de escuchar los planteos de las partes, en la audiencia que se realizó ayer, consideró que a partir de los elementos aportados por la fiscalía “existe una situación que debe ser investigada”, tuvo por formulados los cargos en ambos casos, rechazó planteos de las defensas para apartar a la querella particular y ordenó un plazo de investigación de dos meses.

Finalmente, en virtud de haberse avanzado en la formulación de cargos, la jueza dejó sin efecto una declaración de rebeldía que pesaba sobre ambos acusados.

La semana pasada, el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén (TSJ) envió al Jurado de Enjuiciamiento las actuaciones sumariales iniciadas contra Piedrabuena en las que indicó que “la prueba recopilada daría cuenta que los hechos investigados -de ser corroborados- resultan de una gravedad tal que excede el ejercicio de la competencia disciplinaria que titulariza este TSJ respecto de los magistrados judiciales".

Además, el fiscal general de Neuquén, José Gerez, también solicitó que se inicie un juicio político al magistrado por considerar que incurrió en “mal desempeño en sus funciones”.

(Télam)