El presidente Alberto Fernández criticó hoy la "pasividad" del Sur global "que sólo mira" las acciones decididas en el Norte, dijo que desearía que más países elevaran su voz para decir "basta", entre otras cosas, a la guerra europea que "está trayendo miseria" al resto del mundo.

Así lo afirmó esta mañana al participar, junto al ministro de Educación, Jaime Perzyck, y la embajadora argentina ante la Unesco, Marcela Losardo, en el Palacio San Martín de la III Reunión Regional de Ministras y Ministros de Educación de América Latina y Caribeños (Celac).

En ese sentido, Fernández dijo que en su reciente encuentro en Berlín con el canciller alemán Olaf Scholz le marcó "con todo cuidado que esa guerra que se ve en el norte, está trayendo miseria al sur".

"¿Cuánto tiempo más vamos a ser cómplices? No me callo más, lo que digo acá lo digo en el norte, y sería maravilloso que se sumen a mi voz los países que hoy sufren esa realidad”, señaló el jefe de Estado ante los ministros de la Celac.

En su discurso, Fernández también apuntó a la realidad en el continente americano y subrayó que hay "un país que lleva 6 décadas bloqueado económicamente y sobrevive como puede" y otro que fue “bloqueado en plena pandemia de coronavirus", en referencia a los embargos económicos impuestos por Estados Unidos a Cuba y Venezuela, respectivamente.

"Deberíamos avergonzarnos que eso pase en nuestro continente", afirmó el mandatario horas antes de recibir a Christopher Dodd, asesor especial del Gobierno de Estados Unidos para la IX Cumbre de las Américas, en momentos en que Fernández debe decidir si participa del encuentro convocado del 6 al 10 de junio en Los Angeles.

Washington ya anunció que no invitará a ese encuentro multilateral a los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, una decisión que empujó al presidente mexicano Andrés López Obrador y a otros mandatarios a rechazar la participación en ese cónclave.

Al respecto, esta mañana la portavoz gubernamental, Gabriela Cerruti, reiteró que la Argentina -que tiene la presidencia pro témpore de la Celac- viene planteando la necesidad de una cumbre "sin exclusiones" y, según trascendió, la Casa Rosada definirá la concurrencia durante la próxima semana.

“¿Cuánto tiempo más el sur va a ser un testigo pasivo de un mundo que nos dijeron que se había globalizado pero donde el sur no es parte, solo mira?” dijo, y luego prosiguió: “Me pregunto si no deberíamos unir voces para decirle al norte ‘paren’”.

Respecto de la temática educativa que motivó el foro desarrollado en la Cancillería, Fernández resaltó el impacto de una pandemia que “aún no terminó”.

“Es un tiempo lamentablemente inigualable, signado por el dolor, la pena, por la muerte. Lo único que podíamos hacer era aislarnos de los otros, porque no teníamos formas de enfrentar esa amenaza. En términos educativos significó un daño profundo”, afirmó.

Asimismo, estimó que “la socialización” fue uno de los puntos que más se resintió durante el período: “Los chicos y las chicas van a clase para aprender a vivir en sociedad, van conociendo las primeras reglas y conductas de una sociedad”.

“Uno no roba porque sabe que el código penal lo dice, lo ha aprendido en la familia, en la clase, en el club. Uno sabe que hay premios y castigos antes jugando al fútbol que porque conoce las reglas de su país. La pandemia nos privó de ese proceso de socialización”, agregó.

En tanto, volvió a insistir en la necesidad de que los estados sean garantes de la Educación y fue más allá al señalar a esa materia como una “causa rectora” para todos los gobiernos de América Latina.

Así llamó a “desarrollar la educación, la ciencia y la tecnología, para tener sociedades que sea capaces de integrarse en un mundo globalizado que compite por el conocimiento”.

Por su parte, al tomar la palabra, el ministro Perczyk dijo: “El sostenimiento y la reparación del daño que ha generado la pandemia en nuestro país es un impulso para América Latina” en una búsqueda para “construir y desarrollar un camino para toda la región en unidad”.

Participaron también del encuentro la ministra de Educación de Colombia, María Victoria Angulo González; y la subdirectora General de Educación de la Unesco, Stefanía Giannini.

Además, se transmitió un mensaje de la presidenta de la República Democrática Federal de Etiopía, Sahle-Work Zewde, que subrayó que la crisis internacional provocada por la pandemia “redefinió los vínculos entre todos y con el mundo”, en tanto que “la educación” confirmó que es “el camino más seguro para la justicia y la sostenibilidad”.

La III Reunión Regional de Ministras y Ministros de Educación de América Latina y el Caribe es coorganizada por la Oficina Regional de Educación de la Unesco, y tiene como objetivo garantizar el seguimiento y la consecución del cuarto objetivo de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, centrado en asegurar “una educación inclusiva, equitativa y de calidad”, y “promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida y para todas las personas”.

Según se informó, durante el encuentro, se pondrá en consideración una propuesta de fortalecimiento del mecanismo de coordinación educativa regional, incorporada a la Hoja de Ruta para la implementación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4–Agenda de Educación 2030 para el período 2022-2025.

El encuentro, que se extenderá hasta mañana, da cumplimiento además a los compromisos asumidos por las máximas autoridades educativas de la región durante la anterior Reunión de Ministras y Ministros, que se realizó en Cochabamba, Bolivia, en 2018. (Télam)