Padres y madres de niños y niñas en edad escolar exigen que, ante los indicadores epidemiológicos del distrito, el gobierno porteño garantice clases virtuales en el marco de "un esquema de bimodalidad" y por la "igualdad de acceso" en la enseñanza, reclamo que este jueves se expresó en un festival 'Musicazo' realizado frente a la Escuela N° 13, Distrito Escolar 9, en Conde al 200, barrio porteño de Colegiales.

La protesta, que se realizó con distanciamiento y concluyó con la entrega de una carta firmada por 401 padres y madres dirigida a la directora y el supervisor, no es la única iniciativa de este tipo que protagonizan familias que están en desacuerdo con enviar a sus hijos a la escuela mientras dure "la situación de salud pública", contó a Télam Creusa Muñoz, madre de un alumno de 4° grado.

La mujer aseguró que en la Escuela N° 13, que se llama Raúl Scalabrini Ortiz pero muchos conocen como Mafalda -se encuentra frente a la plaza del mismo nombre-, "el 70% de los alumnos no están concurriendo porque los padres y las madres consideramos que llevarlos es poner en riesgo la salud de la familia".

Otro padre de una alumna, Ramiro Geber, de profesión abogado, señaló que "casi el 55%" de las familias que envían a sus hijos e hijas a la escuela firmaron la carta pública, y afirmó que el punto clave del petitorio es que se implemente una "bimodalidad" que equipare en cantidad de horas semanales el dictado de clases presenciales -para lo cual cada grado es dividido en 'burbujas'- con las clases virtuales o remotas.

Geber, al igual que Muñoz, no está de acuerdo que sus chicos concurran a clases presenciales mientras persistan números graves de contagios y ocupación de camas UTI, y al referirse a la Escuela N° 13 cuestionó que la actividad a distancia es muy reducida: "Mi hija, en los últimos diez días hábiles, tuvo no más de 80 o 90 minutos de clase", detalló.

En la misma línea, Muñoz reprochó que en el establecimiento, para los niños y niñas que permanecen en sus casas, las autoridades sólo pusieron en marcha videoconferencias de "40 minutos de clase, dos veces por semana", lo que implica "una hora y veinte minutos por semana, algo totalmente insuficiente".

"Los jueces de la Ciudad de Buenos Aires determinaron que se diera acceso igualitario a quienes no fueran (a las aulas), cosa que ahora no se está cumpliendo", cuestionó por otra parte la mujer, advertencia sobre la que profundizó Geber, quien además recordó que para la Corte la Justicia porteña es competente para intervenir en esta materia.

Por eso, Geber mencionó un fallo reciente del juez de CABA Guillermo Scheibler, del Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad N°13, que estableció que el GCBA debe garantizar "dispositivos, conectividad y no computar las faltas, ni dejar sin vacantes, a los chicos que no van presencialmente a clases", remarcó Geber.

"No hay ningún fallo que sólo avale la presencialidad como la única instancia educativa en estas circunstancias", subrayó.

Y sobre ese punto agregó: "En otros distritos escolares (de la CABA), la supervisión tuvo una actitud más laxa y entendió la situación sanitaria que estamos transitando, pero en este caso las autoridades y el supervisor hacen oídos sordos y no ven que estamos cada vez con más muertos y más infectados en la Ciudad".

Los padres y las madres de la Escuela N° 13 reclaman un incremento de las horas de clases virtuales o remotas, y en ese marco sostienen que en otras escuelas públicas de la CABA, como la Escuela N° 20, Distrito Escolar 2, la "Rosario Vera Peñaloza" de Almagro, se impulsaron actividades similares, en un esquema de "bimodalidad".

Durante la protesta frente a la Escuela N° 13 en Colegiales, contaron los organizadores, los docentes hicieron llegar a las familias una carta en la que reconocieron que la oferta de clases virtuales de la institución "es insuficiente".

"En el caso de que sean desoídas nuestras peticiones, como para normalizar la cursada del 70% de los chicos, muchos padres y madres vamos a accionar judicialmente", adelantó Geber.

Muñoz, en tanto, dijo que volverán a mandar a sus hijos a la escuela "cuando la situación sanitaria se calme", pero mientras tanto, repitió, "hay que resguardar la salud y la educación", y por último agregó: "No queremos quedar sujetos a cuestiones políticas". (Télam)