Click to enlarge
A fallback.

Quienes padecen dermatitis atópica, trastorno cutáneo prolongado (crónico) que consiste en erupciones pruriginosas y descamativas, también suelen tener asma o alergias estacionales, según consigna MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos en su sitio web.

"A menudo, hay antecedentes familiares de afecciones alérgicas como asma, rinitis alérgica o eccema. Las personas con dermatitis atópica a menudo dan positivo en las pruebas cutáneas para alergias. Sin embargo, esta dermatitis no es causada por alergias", señala Medline Plus.

Entre los factores que pueden empeorar los síntomas de la dermatitis atópica, ese organismo señala:

Alergias al polen, el moho, los ácaros del polvo o los animales.

Resfriados y aire seco en el invierno.

Resfriados o la gripe.

Contacto con materiales irritantes y químicos.

Contacto con materiales ásperos como la lana.

Piel reseca.

Estrés emocional.

Resecamiento de la piel por tomar baños o duchas frecuentes o nadar con mucha frecuencia.

Enfriarse o acalorarse demasiado, al igual que cambios súbitos de temperatura.

Perfumes o tintes agregados a las lociones o jabones para la piel. (Télam)