El experto en seguridad israelí Amihai Ayalon dijo que la lucha contra el extremismo debe "proteger los valores" que defiende, como la libertad y la democracia, y remarcó que esa pugna debe ser liderada por la seguridad interna y no por el Ejército, al exponer en la conferencia "La Tensión entre seguridad y derechos: el desafío para las democracias liberales en su lucha contra el terrorismo", que ofreció hoy en la ciudad de Buenos Aires.

El encuentro se realizó esta mañana en el Hotel Intercontinental, en el centro porteño, en una actividad organizada en conjunto por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y Fundar, un think tank que propone investigar, diseñar y articular políticas públicas.

Ayalon, de 77 años, se desempeñó entre 1996 y 2000 como titular de Servicio de Seguridad Interior de Israel -conocido como el Shin Bet- y antes de eso había sido jefe del Estado Mayor de la Marina de su país.

Entre 2006 y 2008 fue parlamentario de la Knesset (Parlamento unicameral israelí) y en 2007 entró en el Gobierno como ministro sin cartera, para luego estar a cargo del gabinete de seguridad nacional. Hoy se dedica a dar clases en distintos lugares del mundo ofreciendo su experiencia y conocimientos en temas de extremismo y seguridad.

"Solamente vamos a ganar si protegemos esos valores por los cuales salimos a la batalla", advirtió en su disertación en Buenos Aires, al hablar de la defensa de los valores de la democracia.

Al referirse al eje de su disertación, la lucha contra el extremismo, Ayalon dijo que se trata de "una guerra sobre nuestra forma de vida" e insistió en que "está prohibido" terminarla "destruyendo esos valores por los cuales luchamos".

Pidió entonces entender la diferencia "entre la fuerza y la resiliencia" y comparó esa distinción con el juego de "piedra, papel o tijera", donde el papel (la resiliencia) vence a la piedra (la fuerza).

Como conclusión, recordó que la lucha contra el delito "nunca la tiene que liderar el Ejército sino el sistema de seguridad interna" de cada país.

Esa definición estuvo en línea con la legislación vigente en la Argentina, que se caracteriza por la separación entre seguridad interna y Defensa, el control político civil y la prohibición de que las Fuerzas Armadas intervengan en asuntos internos.

En ese sentido, el experto aseguró que el papel de la inteligencia de Israel es "proteger la democracia israelí y sus instituciones, no al Gobierno" de turno.

Su exposición había comenzando haciendo un exhaustivo análisis de cómo las guerras se modificaron desde el siglo XX hasta hoy, y cómo el terrorismo también lo hizo.

"Ya no estamos en la época en que los Gobiernos controlan lo que sabemos. Hoy lo hacemos a través de este dispositivo", alertó levantando su celular.

Entonces habló de la fuerza de la imagen, que en general "maximiza la fortaleza del débil", recordó la historia de David y Goliat, y resaltó que "nadie sabe qué pasó antes o después de la foto", que finalmente se viraliza y nos hace tomar partido por uno u otro lado.

"Mi fuerza se transforma gracias a la imagen", advirtió, y en un diálogo posterior con Télam y otros medios puso como ejemplo lo que sucede en tiempo real con la invasión rusa a Ucrania.

También advirtió que el extremismo "sabe que no puede asesinar a todos", por lo que busca difundir "un tipo de miedo que nos corrompa" desde adentro.

"Cuando la población teme, el terrorismo gana", sintetizó.

De la presentación también participó el director nacional de la PSA, José Glinski, quien subrayó la "oportunidad y pertinencia" de la exposición de Ayalon, designado al frente de la seguridad israelí justo después del atentado contra el entonces primer ministro de Israel, Issac Rabin, y recordó el reciente intento de magnicidio a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

También participaron de la exposición el director Ejecutivo de Fundar, Martín Reydó y el responsable de Asuntos Públicos de la fundación, el periodista Iván Schargrodsky, junto a un auditorio compuesto por funcionarios nacionales, de la PSA y funcionarios judiciales, entre ellos la exesposa del fiscal Alberto Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado. (Télam)