El padre Ignacio Blanco, integrante del grupo Curas en Opción por los pobres, estuvo presente esta tarde en la primera aparición pública de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner después del atentado en su contra, donde la vio "muy bien" y con una "sensibilidad impresionante".

"Me pareció que estaba muy bien, no la vi asustada", señaló el padre Blanco en diálogo con Télam, y aseguró que la Vicepresidenta "ha hecho un salto" desde el atentado que sufrió el 1° de septiembre en las inmediaciones de su casa.

"Tiene una madurez humana que no tiene todo el mundo. Tiene esa capacidad de lectura humana y política, una sensibilidad impresionante, con una mirada más profunda de la que tenía", agregó.

En ese sentido, Blanco indicó que la preocupación de Fernández de Kirchner es "que se haya quebrado el pacto de convivencia política".

Durante una reunión de unos 45 minutos que compartió a puertas cerradas con curas villeros en el Salón de las Provincias de la Cámara de Senadores, la vicepresidenta de la Nación dijo que está “viva por Dios y por la Virgen”, en referencia al intento de asesinato del que fue víctima el pasado 1 de septiembre.

En el encuentro tomaron también la palabra Lorenzo "Toto" de Vedia, cura responsable de la parroquia de los Milagros de Caacupe, en la Villa 21-24 de Barracas; la religiosa Ana María Donato, y el padre Ignacio Blanco.

Al respecto, Blanco manifestó a esta agencia que está "agradecido del momento que me tocó vivir" y aseguró que durante la reunión había un "clima de mucho afecto".

"Coincidimos en decirle que la queríamos abrazar y cuidar. Tenemos mucho agradecimiento por lo que hace, es la más grande referente del proyecto popular en Argentina", señaló el integrante de Curas en Opción por los pobres y agregó que la vicepresidenta "es un norte por sus expresiones, sus gestos y sus palabras".

Además, aseguró: "La gente en el barrio nos dice que la cuidemos".

La expresidenta habló en el Salón Provincias de la Cámara de Senadores, donde pidió: "Recen por mí que lo necesito", y leyó un ejemplar del Diario de Sesiones de 1929, en referencia al intento de asesinato del entonces presidente Hipólito Yrigoyen.

"Fue un encuentro al que nos invitó Cristina a través de (el senador neuquino) Oscar Parrilli. Era su primera salida después del atentado. Ella quiso hacerlo de esta forma para dar gracias a Dios y a la Virgen por la vida. Y quería estar rodeada de gente que referenciara a Dios y la Virgen", detalló el padre Blanco.

Junto a la Vicepresidenta estuvieron también algunos integrantes del interbloque del Frente de Todos de la cámara alta, como el neuquino Oscar Parrilli, la formoseña María Teresa González, el entrerriano Edgardo Kueider, el chubutense Carlos Linares, el fueguino Matías Rodríguez, el rionegrino Martín Doñate y el puntano Adolfo Rodríguez Saá. (Télam)