El Consejo de la Magistratura de Tierra del Fuego seleccionará mañana a dos nuevos jueces del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, fruto de un concurso público cuestionado por quienes aseguran que los nombres elegidos se conocían desde “mucho antes” de la convocatoria al certamen, entre otras presuntas irregularidades.

El organismo que la semana pasada evaluó a 14 postulantes mediante entrevistas y pruebas escritas realizadas en el término de 48 horas, se tomará apenas otros dos días antes de elegir a los ganadores a través de una ronda de votaciones, según confirmaron a Télam fuentes de prensa del Poder Judicial fueguino.

El Consejo debe cubrir las dos vacantes generadas en la Corte provincial a partir de la Ley 1321, sancionada en medio de la pandemia de coronavirus, que amplió de tres a cinco el número de jueces del máximo tribunal de Tierra del Fuego.

“Desde marzo de este año, cuando se presentó en la Legislatura el proyecto de ampliación del Superior Tribunal, ya se sabía que una de las vacantes era para el camarista de Río Grande Ernesto Loffler. Todo lo que se hizo en el medio fue una gran ficción”, aseguró a Télam el integrante de la asociación Participación Ciudadana, Guillermo Worman.

Según Worman, la designación de Loffler forma parte de “un acuerdo de la alianza política que llevó al poder al actual gobernador Gustavo Melella”, mientras el otro cargo “es la moneda de cambio de acuerdos partidarios para que la maniobra de ampliación de la Corte pudiera llevarse a cabo”, afirmó el dirigente social.

“La familia Loffler tiene incidencia en el Poder Ejecutivo por la alianza con Melella, maneja la Legislatura a través de Damián Loffler, un legislador con más de 20 años sentado en su banca, y ahora dirigirá la Justicia con Ernesto Loffler, sin contar que el abogado José Rodas, del estudio jurídico Loffler, integrará el Consejo de la Magistratura. Es lo más parecido a la suma del poder público”, criticó Worman.

Por su parte, el abogado Manuel Raimbault presentó una impugnación del concurso ante la falta de conformación de un jurado académico que evalúe tanto los antecedentes de los postulantes como las evaluaciones escritas, pero el Consejo rechazó esa petición con el argumento de que el actual sistema “está vigente desde hace 27 años” y “no se puede cambiar en medio de un concurso”, planteó el presidente de la Magistratura y actual juez del Superior Tribunal de Justicia, Javier Muchnik.

En tanto, el fiscal de Estado Virgilio Martínez de Sucre (también consejero) objetó que las entrevistas y los exámenes fueron realizados “antes de que estuvieran finalizados los estudios psicofísicos de los candidatos y de que se reunieran los antecedentes de las impugnaciones presentadas contra dos postulantes”, uno de ellos el propio Loffler.

A su vez, el Movimiento de Mujeres Ushuaia (MMU) realizó una presentación para que se garantizara la paridad de género en el concurso, ya sea en la conformación del Consejo (actualmente integrado en su totalidad por hombres) como en la cobertura de vacantes, aunque la petición también fue desestimada.

En esa línea, la abogada Eloisa Raya de Vera, considerada la mujer con mayores antecedentes para aspirar a un puesto en la Corte fueguina, renunció al concurso un día antes de las evaluaciones.

“No puedo dejar de mencionar que me llamó la atención la premura con la que se establecieron las entrevistas, habiendo dos impugnaciones pendientes de prueba y de resolución”, escribió la letrada en su mail de renuncia.

También, mencionó que “la decisión del Consejo con respecto a la paridad de género no fue la más afortunada, de conformidad con las disposiciones de la convención internacional contra todas las formas de discriminación de la mujer, que es directamente operativa y tiene jerarquía constitucional y que, por tanto, no necesitaba de la habilitación de la Legislatura provincial para su implementación”.

Voceros judiciales confirmaron que el Consejo de la Magistratura se reunirá mañana a partir de las 16:30 en su sede de Ushuaia, para efectuar las rondas de votaciones y elegir a los dos nuevos jueces de la Corte.

“Los votos son nominales y no es necesario fundarlos. No se sabe qué incidencia tuvieron en ellos las entrevistas, los exámenes que nadie califica y los psicofísicos. Tampoco hay ternas por mérito. Se vota y se elige de manera arbitraria”, detallaron las fuentes. (Télam)