La Cámara de Senadores de la Nación conmemoró hoy, en sesión especial, el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, al cumplirse ayer 45 años desde el último golpe de Estado, y reivindicó el pacto de la sociedad argentina con la democracia vigente desde 1983.

“Es un desafío enorme. Pero en el Senado debemos reiterar nuestro compromiso con la Verdad, la Justicia, la Memoria y las reparaciones”, enumeró el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, el oficialista bonaerense Jorge Taiana.

El senador agregó que "este es un día en donde la sociedad argentina reafirma su pacto con la democracia".

Taiana recordó que el 24 de marzo de 1976 la Argentina se debatía en "un contexto de alta conflictividad" y como "parte de la Guerra Fría” que "hizo que se instalara en la región la doctrina de la seguridad nacional que permeó a las fuerzas armadas y fue impulsada desde el Norte del continente".

El senador aseguró que "la misión fundamental de las fuerzas armadas, en ese contexto, era preservar a la sociedad de un enemigo interno que, presuntamente, respondía a los esquemas de la Guerra Fría pero que --según los postulados de esa doctrina de seguridad nacional-- estaba emboscado en las fábricas, los delegados, los talleres, los estudiantes y los activistas que reclamaban un cambio”.

Asimismo, remarcó que "en la Argentina, esa represión tuvo características diferentes a otros golpes".

"La táctica fue usar la legalidad del Estado para construir un accionar represivo basado en la ilegalidad, usando el secuestro, la tortura, la obtención de información y luego la eliminación", describió.

Finalmente, Taiana aseveró que "un paso decisivo en la destrucción de la Argentina con tejido industrial y desarrollo sustentable fue ese golpe nefasto de 1976", así como "el endeudamiento".

El radical mendocino Julio Cobos mencionó que el Golpe de Estado fue una "época nefasta" para la Argentina porque "no sólo se dedicó a eliminar vidas y a perseguir, sino a apropiarse de bienes y a destruir la economía nacional".

"Esta es una cuestión de Estado en la Argentina y nadie se puede apropiar de los derechos humanos", añadió el legislador, aunque destacó la figura del expresidente Raúl Alfonsín en cuyo Gobierno se llevaron a cabo los juicios contra las Juntas Militares de la última dictadura.

"Si no se hubieran realizado esos juicios, no se hubiera podido profundizar la lucha por los derechos humanos", enfatizó.

Por último, la peronista neuquina Silvia Sapag se emocionó al recordar a sus dos hermanos desaparecidos, Ricardo y Enrique Horacio, y de su cuñada, Norma.

Asimismo, formuló un paralelismo entre el accionar de la dictadura militar y la política del denominado lawfare, mencionando como ejemplos al ex vicepresidente Amado Boudou y a la titular de la agrupación Tupac Amaru, que recibieron condenas judiciales.

(Télam)