Unos 112.200 afiliados de la Unión Cívica Radical (UCR) elegirán mañana sus representantes en las 15 comunas de la ciudad de Buenos Aires, una disputa que enfrenta a tres sectores: dos de ellos encolumnados detrás del senador Martín Lousteau, y un tercero enfrentado al economista, que pidió a la Justicia -sin éxito- aplazar la interna..

En una pelea bastante opacada por la elección que también se disputará mañana pero en la UCR bonaerense, el radicalismo porteño elegirá nueve representantes por comuna (130 en total) incluyendo un presidente comunal del partido, más ocho convencionales que votarán en un plenario al próximo presidente del partido en el distrito.

Los primeros anotados para competir son los integrantes del oficialismo partidario -que conduce el porteño Guillermo de Maya-, apoyados por dirigentes como los históricos Enrique Nosiglia y Rafael Pascual, el diputado nacional Emiliano Yacobitti y la rama universitaria de la UCR.

En la vereda de enfrente está la agrupación "Radicales por Argentina" que conduce el expresidente de Boca Daniel Angelici, acompañado por los legisladores porteños Martín Ocampo y Ariel Álvarez Palma y el exdefensor adjunto de la Ciudad José Palmiotti, entre otros.

"La propuesta es fortalecer el radicalismo y Juntos por el Cambio, porque vamos a esta interna pensando en el futuro, para ser un adversario con oportunidades de ganar en 2023", sostuvo Álvarez Palma a Télam.

Por su parte, De Maya afirmó a esta agencia que su sector viene trabajando "hace 10 años por un radicalismo protagonista y con vocación de poder", como oficialismo partidario.

"Necesitamos seguir renovando nuestro partido, junto a los jóvenes, para ampliar una coalición que nos tenga como protagonistas, en defensa de la educación, la salud pública y garantizar el bien común", concluyó el titular de la UCR porteña.

Como punto de contacto, ambas listas apoyan el liderazgo de Lousteau en el distrito (que tiene su propia agrupación, Evolución, al margen de esta disputa) y por eso la pelea será solo para ver quién se queda con el control en cada comuna, y ubicar más delegados al Comité porteño, entre los que luego deberá surgir el reemplazante de De Maya.

En medio de lo que parecía una pelea cerrada entre las tropas de Angelici y de Nosiglia por ver cómo se distribuye el poder porteño detrás de Lousteau, un tercer grupo pidió a la Justicia que suspendiera los comicios hasta que no se instrumentara que, en el mismo acto eleccionario, se votaran también los delegados al Comité Nacional y a la Convención partidaria, todos con mandato vencido por la pandemia.

Esta semana el Comité UCR Capital respondió la medida convocando para el 28 de noviembre a votar los delegados a los órganos nacionales del partido.

"Seguramente para esa fecha el Comité Nacional y la Convención Nacional de la UCR ya habrán renovado autoridades, y la Capital votará con sus delegados con sus mandatos vencidos", se quejaron desde este tercer grupo, encabezado por el auditor Jesús Rodríguez, el exsecretario de Salud Adolfo Rubinstein, el exintendente porteño Facundo Suárez Lastra y el jurista Ricardo Gil Lavedra.

Más allá de la disputa, mañana un total de 112.200 afiliados a la UCR porteña están habilitados para elegir a sus representantes, aunque se espera que concurran a las urnas cerca del 30%.

Desde el partido informaron que se votará en una o dos escuelas por comuna, en el horario de 8 a 18, en función de un protocolo para garantizar las condiciones sanitarias por el coronavirus. (Télam)