El presidente de la AMIA, Amos Linetzky, sostuvo hoy que a 28 años del atentado terrorista contra la mutual judía "la herida todavía sigue sangrando" y advirtió que la resolución del caso es "una de las grandes deudas de nuestra democracia", al encabezar el acto central en conmemoración de un nuevo aniversario.

Al cumplirse 28 años del ataque donde 85 personas murieron y 300 resultaron heridas, en el atentado más grande que sufriera el país, el acto en la puerta de la AMIA, en Pasteur 633, retomó la presencialidad tras dos años de pandemia, con fuertes críticas a todos los poderes del Estado y un reclamo de condena a los culpables.

Después de la sirena que sonó a las 9.53, hora en que detonó la bomba el 18 de julio de 1994, y de nombrar uno por uno a los 85 fallecidos, Linetzky tomó la palabra, tras asumir el mes último como nuevo presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

Recordó que "según el calendario gregoriano, cada 28 años todas las fechas se repiten exactamente, es decir que el calendario de este 2022 es idéntico al de 1994", y afirmó que 28 años después "la herida todavía sigue sangrando".

Se preguntó entonces cómo explicar lo que pasó ese día, y cómo explicar lo que no pasó en todo este tiempo.

"¿Cómo explicar que en 28 años no se ha podido atrapar siquiera a uno de los múltiples responsables de semejante atrocidad?", planteó y añadió: "¿Cómo se explica tanta impunidad?".

Para Linetzky, la causa AMIA "es uno de los reflejos más vergonzosos de la historia argentina" y "una de las grandes deudas de nuestra democracia".

"¿Cuándo fue la última vez que la Fiscalía especial, a cargo de los fiscales Sebastián Basso y Gonzalo Miranda, produjo al menos una novedad en la causa?", inquirió.

Y agregó: "No estamos al tanto de que les hayan quitado recursos. Entonces, ¿a qué dedican sus jornadas ocupando una de las fiscalías más grandes del país?"

Dijo entonces que "está clara la responsabilidad en el atentado de altos funcionarios del Gobierno iraní de aquella época, como así también de miembros operativos del Hezbollah, quienes tienen pedidos de captura internacional y no deberían poder salir de las fronteras de los países que los protegen".

En materia judicial recordó que acaba de quedar firme la condena a 4 años de prisión al excomisario inspector Carlos Castañeda, jefe del Departamento de la Policía Federal que inicialmente estuvo a cargo de la investigación del atentado, por encubrimiento y destrucción de pruebas.

"Castañeda fue el primer condenado por encubrimiento en la causa AMIA. Pero su condena recién acaba de quedar firme... 17 años después. Cuando la justicia es tan ineficiente, tan lenta, tan inútil, la República pierde uno de sus pilares básicos y se derrumba", apuntó.

En la misma lógica recordó que el Poder Judicial "ya dos veces" absolvió a Carlos Telleldín, acusado de acondicionar la camioneta Trafic utilizada como coche-bomba.

"Esperamos y confiamos en que la Cámara de Casación Penal revise el fallo absolutorio que consagró una vez más la impunidad en la causa AMIA y revoque la sentencia", afirmó.

"El mismo compromiso que reclamamos de los fiscales es el que esperamos de las autoridades de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial", sostuvo el titular de la AMIA, que señaló que "todos los países que han sido víctimas del terrorismo internacional tienen leyes, herramientas procesales y legales adaptadas a esta nueva realidad", pero "nosotros, no".

Entonces recordó que el mes pasado ingresó al país un avión tripulado por venezolanos e iraníes, retenido en Ezeiza, y consideró que "en materia de lucha contra el terrorismo, la Argentina está exactamente igual que hace 30 años, cuando sufrimos el primero de los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires", el 17 de marzo de 1992.

"No hemos aprendido nada. Nuestras fronteras siguen siendo permeables, nuestros controles débiles", argumentó.

Finalmente dijo que el dolor de los familiares de las víctimas "debe despolitizarse", porque "el sufrimiento no conoce de banderas", y advirtió: "Somos los responsables de incomodar a quien haga falta".  (Télam)