El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, visitó hoy la cooperativa panificadora Migas del Ángel del barrio de Floresta, y tras dialogar con sus trabajadores, anunció que la cartera que encabeza contribuirá con el emprendimiento "con un nuevo subsidio, para renovar maquinaria y ver si se puede volver a abrir la panadería".

Arroyo precisó que durante la gestión actual la cooperativa ya recibió un subsidio de Desarrollo Social, por un millón de pesos, que se utilizó para la compra de insumos (bolsas de harina de 25 kilos) y algunas refacciones en el frente del local.

"Una parte de los trabajadores de esta panificadora cobran lo que se llama Potenciar Trabajo. El INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) les va a aportar para el cambio de las máquinas. Y nosotros (Desarrollo Social) vamos a hacer un nuevo subsidio. Y vamos a remodelar para abrir la panadería", aseguró el ministro en diálogo con Télam.

La panificadora Migas del Ángel fabrica sándwiches de miga pero también prepizzas y otros productos del rubro. Cuenta con 22 trabajadores asociados que en junio de 2016 fundaron una cooperativa de trabajo debido a la suba de costos y caída de ventas.

Arroyo observó las instalaciones de la cooperativa junto a la coordinadora de Asesoramiento en Gestión a Unidades Productivas del ministerio, Eva Verde.

El presidente de la cooperativa, Leonardo Maluff, oficial panadero, los acompañó en su recorrida y les explicó las etapas de la producción, entre depósitos de harina y máquinas amasadoras, armadoras, cortadoras, selladoras y peladoras: el equipamiento necesario para producir las tiras de los tradicionales sándwiches de miga.

Uno de los expropietarios, Ángel Natale, se mantiene ligado al emprendimiento pero desde la conformación de la cooperativa se desempeña como gerente administrativo.

"La idea (de ir hacia una cooperativa) la tenía pensado de antes –contó Natale, exdueño y hoy gerente administrativo, en diálogo con Télam-. Lo que pasa es que después se aceleraron los tiempos porque al principio del gobierno de Mauricio Macri empezaron a empeorar los ingresos y los egresos fueron creciendo. Subían los costos, los servicios públicos, la mercadería. La suba de servicios públicos fue lo principal", recordó.

En tanto, el presidente de la cooperativa describió cómo vivieron los trabajadores de la ex empresa privada el proceso de reconversión hacia el mundo autogestivo.

"La decisión de hacernos cooperativa la tomamos nosotros. Arrancó con los tarifazos, cuando las cargas sociales empezaron a incrementar y (la entonces empresa privada) se empezó a endeudar. Entonces él (por Natale, uno de los exdueños) nos dijo: '¿qué hacemos? Porque si no hago algo tengo que cerrar la persiana'. Y en ese momento resolvimos crear la cooperativa. Le pusimos 'Migas del Ángel', para seguir con el nombre, por una cuestión comercial", contó Maluff a Télam.

"Con el subsidio de un millón de pesos de Desarrollo (Social) comenzamos a acercar el producto al barrio. Lo que sería prepizza, pan común. Lo empezamos a hacer antes de diciembre. Porque antes éramos especialmente proveedores de confiterías, bares, hoteles, que fueron afectados en un 100% por la pandemia", agregó.

"Ahora somos 22 trabajadores, con repartidor y todo, todos asociados a la cooperativa. El 'retiro' (denominación del salario en las cooperativas de trabajo) que cobramos va de 35.000 a 45000 pesos, más o menos. Depende. Este año cayó, no pudimos aumentarlo mucho. Nosotros aumentamos (el retiro) cuando aumenta el pan", contó Maluff.

En paralelo, una porción importante de los trabajadores recibe el salario social complementario, de 10.300 pesos, que equivale a la mitad del salario mínimo.

En ese punto, Arroyo recordó que el salario social complementario, hoy denominado Potenciar Trabajo, alcanza en todo el país a "760.000 personas" que se desempeñan "en la construcción, la producción de alimentos -por eso estamos acá (por la cooperativa Migas del Ángel)-, el textil, la economía del cuidado y el reciclado".

"Las personas trabajan 4 horas y si trabajan más tiempo, en donde trabajan, tienen que completarles el ingreso. Acá, por ejemplo, cobran la base de 10.300 pesos y el complemento se los da la cooperativa", explicó el ministro.

La cooperativa que fabrica sándwiches de miga, antes empresa privada, abrió hace 27 años y está ubicada sobre la calle Alejandro Margariños Cervantes al 4600.

En los últimos meses empezó a priorizar más la venta directa de prepizza y pan común a los vecinos, incluso con reparto, ya que la pandemia hizo caer mucho la venta a hoteles, bares y confiterías, sus clientes tradicionales.

Migas del Ángel está asociada a la Federación de Cooperativas Autogestionadas de Buenos Aires para otra Economía (FEDECABA) y en el arranque de su etapa autogestiva recibió un espaldarazo importante de la Gráfica Campichuelo, cooperativa con más de 20 años de experiencia en su rubro. (Télam)