El canciller Felipe Solá lamentó hoy que Colombia le impidiera el ingreso al dirigente social Juan Grabois, que había llegado como parte de una misión de veedores argentinos para seguir de cerca presuntas violaciones a los derechos humanos en ese país. "Lamento que autoridades migratorias de Colombia hayan impedido el ingreso del ciudadano argentino y miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede Juan Grabois", resaltó Solá

El ministro de Relaciones Exteriores se expresó de esta forma a través de su cuenta de Twitter, al referirse al incidente del dirigente argentino con las autoridades del país que encabeza Iván Duque. Migraciones de Colombia, en tanto, fundamentó la decisión de deportar al referente de la CTEP en que agredió verbalmente a una oficial y su pasaporte tenía irregularidades. En un comunicado, la autoridad migratoria colombiana afirmó que Grabois "exigía el ingreso basado en quién era y quiénes lo habían invitado". "Se negó a que se le realizara una verificación a sus documentos, luego de que el sistema arrojara una alerta por vencimiento de su pasaporte", resaltó Migraciones, y expresó que también "le faltó al respeto al Oficial de Migración y al Supervisor a cargo". A la vez, aclararon que autorizaron "el ingreso de 19 de los 20 miembros" de la delegación que arribó al aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá. En tanto, el subdirector de Migraciones de Colombia, Humberto Velázquez, aseguró que su país no deportó a Grabois, sino que "rechazó" su ingreso por su actitud "altanera" con las oficiales a cargo de la revisión de documentos en el Aeropuerto. El funcionario colombiano afirmó que "la oficial de filtro que lo atendió, le pide que lo acompañe al segundo nivel de revisión por un error detectado en su DNI", pero -según comentó- de inmediato el líder de la CTEP "se muestra altanero y le dice que no la va a acompañar ni dejar secuestrarlo". En diálogo con Eduardo Feinmann en el programa "Alguien Tiene que decirlo", por Radio Rivadavia, Velázquez recordó que el dirigente social "le dijo a la funcionaria que la iba a hacer echar". "Un ciudadano extranjero no necesita visa, pero cuando ingresa debe abstenerse de participar en marcha o bloque a cualquier cosa que implique una alteración al orden público" de Colombia, indicó. Y agregó: "A Grabois lo atendieron dos mujeres y nunca lo agredieron". Grabois fue demorado ayer en el aeropuerto internacional deBogotá y expulsado de Colombia, adonde había llegado como partede una misión de veedores argentinos. El colaborador del Vaticano, quien fue retenido en un pequeño cuarto del aeropuerto hasta que se resolvió su situación, sufrió el secuestro de su documentación y equipaje, y fue obligado a tomar un vuelo con escala en Lima, luego de ser conducido a la puerta del avión con custodia. "Luego de una serie de agresiones físicas registradas pornumerosos testigos y cámaras de seguridad, el gobiernocolombiano me expulsa de su territorio por considerarme un´riesgo para la Seguridad de Estado´ (decreto 1727/2020)",tuiteó el titular de la UTEP y del Frente Patria Grande. "Me han retenido la documentación y el equipaje. Me subencustodiado a un vuelo a Lima, sin explicación de mi ulteriordestino. Son tiempos de cambio para América Latina. Nada va aser fácil. Pero despertamos. Adiós Colombia ¡Fuerza!", agregó. Grabois fue el único integrante de la delegación argentina, de alrededor de 20 personas, a quien le fue negado el ingreso a Colombia. Antes de recibir la confirmación de su expulsión de esepaís, el dirigente social había compartido un video en Twitterque muestra el momento exacto en que una oficial de Migracionesle notificaba que iba a "proceder a la inadmisión". MG/OM NA