El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, afirmó hoy ante la asamblea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que el Gobierno nacional asumió "el compromiso de proteger el empleo y los ingresos de los trabajadores por la vía del diálogo social”, en el marco de la pandemia por coronavirus que genera situaciones críticas a nivel económico y social en Argentina y en todo el mundo.

En la 109° Conferencia Internacional del Trabajo, realizada por videoconferencia debido a las restricciones por la pandemia, Moroni profundizó que para “proteger el empleo y los ingresos de los trabajadores” el Gobierno nacional “diseñó un andamiaje de protección de los trabajadores y sostenimiento de las empresas”.

Además, remarcó que con “ese espíritu” también se abordó “el establecimiento del Consejo Económico y Social con la colaboración de la OIT”.

En su discurso, Moroni enumeró las medidas del Ejecutivo nacional en el ámbito laboral y destacó “la prohibición de los despidos sin expresión de causa y las suspensiones por cuestiones económicas, garantizando los ingresos para quienes tienen una relación de trabajo reconocida, así como el fortalecimiento de la asistencia estatal para quienes no contaban con un trabajo regular o se encontraban en la economía popular, con la implementación de un Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)”.

También resaltó “la elaboración de un programa de emergencia al trabajo y a la producción (ATP), de asistencia económica a las empresas para el pago de los salarios, complementados con beneficios fiscales y acceso al crédito en condiciones accesibles, y el refuerzo de las vías institucionales de apoyo ya existentes”.

Otra de las iniciativas que remarcó el titular de la cartera laboral fue la creación de la Comisión Tripartita de Formación Profesional, así como “la incorporación de un ‘Portal de Empleo’, como una herramienta que potencia el desarrollo de las acciones del Ministerio y complementa las redes de servicios de empleo”.

“En el ámbito de la Seguridad y Salud del Trabajo establecimos que, durante la emergencia sanitaria, el Covid-19 sea considerado como una enfermedad profesional no listada; y promovimos con el diálogo social la elaboración de protocolos de seguridad cuya implementación tuvo efectos notables en la reducción de contagios en los lugares de trabajo”, apuntó.

Asimismo, enfatizó la ratificación del Convenio 190, herramienta para acabar con la violencia y el acoso en el mundo laboral, “impulsando políticas públicas de equidad de género y colaborando con la protección de quienes tienen a su cargo obligaciones de cuidado”.

Luego de mencionar el paquete de medidas, Moroni consideró que con estas herramientas “se avanzará en la lucha contra la informalidad" y "se aumentará la productividad de las empresas con una equitativa distribución del ingreso, disminuyendo las brechas de desigualdad y de género, para lograr decisivamente los objetivos de la Agenda 2030”.

En esa línea, aseveró que para que esos objetivos sean posibles y Argentina se encamine a la"recuperación económica en la pospandemia, "será imprescindible la solidaridad de los países y de los organismos financieros y de crédito del sistema de Naciones Unidas".

“El papel relevante de los Estados para preservar la salud de la población y luego la producción y los ingresos, debería encontrar apoyo de las instituciones creadas para lograr el desarrollo”, agregó.

Ante la asamblea de la OIT, Moroni no ahorró críticas por la "inequitativa" distribución de las vacunas contra el coronavirus en el mundo.

“Lamentablemente, la inequitativa distribución de vacunas en el marco de la pandemia, producto de su concentración en las naciones más desarrolladas, no permite ser optimista en cuanto a la solidaridad internacional”, añadió.

Al finalizar su intervención en la Conferencia Internacional del Trabajo, Moroni citó al expresidente Juan Domingo Perón al recordar que “nadie se realiza en una comunidad que no se realiza”. (Télam)