El ex presidente Eduardo Duhalde aseguró la provincia de Buenos Aires se encuentra "desbordada" producto de las peleas entre el oficialismo y la oposición, a la vez que dijo que trabajará para lograr que vuelva a ser "pacifista" y reduzca la tensión existente.

"Hay que apuntar a la pacificación, hay que bajar el nivel de la palea porque sino no sirve para nada", planteó en diálogo con Radio Rivadavia, mientras propuso realizar un acuerdo entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio para gobernar. "No tengo que decir qué pasa cuando entre hermanos se pelean", indicó el ex mandatario y vicepresidente de la Nación.

Además, rechazó la estrategia política de buscar enemigos para derrotarlos: "En realidad, en la Provincia es totalmente al revés, es buscar al adversario, amigarse y gobernar juntos. Es lo que se impuso y es lo que voy a intentar que vuelva a pasar".

Asimismo, diagnosticó que las tensiones entre los espacios afectan a la gestión e insistió en que hará lo posible para cambiar la dinámica de la Provincia, aunque descartó tener diálogo con el actual gobernador Axel Kicillof.

"En todas las fuerzas políticas hay gente con capacidad, pero no alcanza con personas, se necesita una gran coalición que tenga mayoría", afirmó, y agregó: "Eso pasó solo una vez, en 2002, cuando logramos un gran acuerdo".

duhalde y CFK

Duhalde reveló también que con la vicepresidenta Cristina Kirchner, tuvo escaso contacto, dado que solo se vieron en tres ocasiones y en las que le reclamó sus impedimentos para participar del velorio de Néstor Kirchner.

"Le pregunté por qué me hizo llamar para que no esté en el velatorio y se quedó callada", reveló en comunicación con el periodista Ari Paluch. Fiel a su estilo, el ex presidente se jactó una vez más de tener diálogo con todos los sectores, incluso con la oposición

Consultado por su relación con el ex mandatario Mauricio Macri, expresó que "hace mucho tiempo" que no habla, aunque está abierto a hacerlo.

Además, Duhalde comparó al presidente Alberto Fernández con el ex jefe de Estado Fernando De la Rúa, al tratarlo de "grogui".

"Hace dos años me sorprendió porque me dijo quería ser La moncloa Argentina, entonces le dije que me lo dejara a mí porque no tengo peleas con nadie. A los días, volvía a hablar con él para decirle que las cosas andaban bien, que había lugar para hablar de acuerdos con todos los sectores y me hablaba de otra cosa", argumentó.

Por último, opinó acerca del impacto del poder presidencial en la salud y manifestó que lo dialogó con el mandatario en uno de sus intercambios: "Un ser humano no puede tolerar impactos psicológicos y estar bien. Yo le expliqué, me pasó a mí, a todos y hay que cuidarse. Le conté lo mío", concluyó.   SR/KDV NA