La Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba celebrará mañana elecciones internas después de 15 años tras una decisión judicial que habilitó una competencia entre la lista oficialista que encabeza el intendente de General Cabrera, Marcos Carasso, y la agrupación Sumar, que lidera Rodrigo de Loredo, que dirigió la empresa Arsat durante la gestión de Mauricio Macri.

El presidente del interbloque de diputados nacionales de Juntos por el Cambio, Mario Negri, y el exintendente capitalino y actual presidente partidario, Ramón Mestre, son los impulsores de Carasso, principal referente de la lista Convergencia Radical.

De Loredo, yerno de quien fuera ministro de Defensa del macrismo Oscar Aguad, cuenta con el respaldo del legislador nacional porteño y líder de Evolución Radical, Martín Lousteau, quien estuvo acompañando al dirigente durante la campaña en capital e interior de Córdoba.

Tres listas se había inscripto para participar de la contienda electoral, Convergencia, Sumar y Córdoba con Todos, sin embargo la Junta Electoral había aprobado únicamente la lista del oficialismo, al sostener que las dos restantes no reunían los requisitos de avales en la mitad más uno de los 26 departamentos para participar.

Sumar fue el único sector que apeló y judicializó la decisión de la Junta Electoral, y el juez federal Ricardo Bustos Fierro falló, el 5 de marzo, a favor del reclamo de De Loredo y revocó las resoluciones de las autoridades electorales partidarias y habilitó la realización de internas.

Entre los fundamentos, el magistrado consideró que la Junta Electoral "omitió" algunos criterios legales "para permitir a la alianza Sumar rectificar o corregir los errores" sobre los requisitos, por lo tanto la colocó en un "estado de indefensión, violatorio del debido proceso y del derecho de defensa".

Negri y Mestre, dos de los socios políticos más importantes de Juntos por el Cambio-ex Cambiemos-se encontraban confrontados y distanciados a partir de no haber logrado una lista unidad para las elecciones provinciales y municipales de 2019, en las cuales compitieron con listas separadas y resultaron derrotados.

Será la cuarta elección interna que el radicalismo cordobés desde 1983, una herramienta que Lousteau consideró cuando visitó la ciudad de Córdoba como “muy importante si queremos un radicalismo y un Juntos por el Cambio más grande y mejor, que quiera gestionar y salga de la comodidad de las legislativas”.

Carasso lleva para la vicepresidencia 1º al Comité Provincial de la UCR a Gladys Ruetsch y como primer delegado al Comité Nacional a Mestre.

Carasso tiene como principal eje de su campaña la “unidad del radicalismo”, y en ese sentido adelantó que luego de los comicios, el próximo lunes, va a “convocar a todos, para que juntos construyamos un radicalismo fuerte, y a partir de allí armar un proyecto que enamore a los cordobeses”.

Por su parte, el concejal De Loredo está acompañado en la lista por Verónica Gazzoni como Vicepresidenta 1º y Marcos Ferrer en primer lugar como delegado al Comité Nacional de la UCR.

La secretaria Electoral de la UCR, Verónica Garabe, detalló a Télam que para estos comicios están habilitados 226.822 afiliados en toda la provincia, de los cuales 83.786 corresponden al departamento Capital.

Mientras que las mesas son 760 en todo el territorio, 168 correspondiente a Capital, en tanto que la boleta que se utilizará es la tradicional que, según el distrito de votación, tiene hasta siete tramos separables.

El proceso fue autorizado por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), y a tal efecto se estableció un estricto protocolo para cumplir con las normas sanitarias, en el marco de la pandemia del coronavirus.

Salvo en las grandes ciudades que se podrá habilitar hasta cuatro mesas de votación por establecimientos educativos, en la mayoría habrá una o dos mesas, explicó Garabe, y destacó que el partido realizó una importante inversión para garantizar todos los elementos sanitarios y de sanitización en las escuelas.

El distanciamiento de dos metros entre electores, el uso obligatorio de barbijo no quirúrgico y un máximo de cinco electores simultáneamente por mesa, son algunas de las exigencias establecidas por el COE. (Télam)