Dos de cada tres edificios escolares de la Ciudad de Buenos Aires no cuenta con aulas con la ventilación recomendada para evitar contagios de coronavirus, de acuerdo a un informe preliminar elaborado por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) frente al regreso a las clases presenciales, el cual indica también que el 60% de los alumnos y docentes usa el transporte público para llegar a las escuelas.

Los datos se desprenden del Mapa de Riesgo Escolar que elabora el gremio docente en base a las respuestas obtenidas de actores de la comunidad educativa -entre ellos docentes, delegados y padres y madres de alumnos- a un formulario distribuido con consultas.

El relevamiento apunta a conocer las condiciones edilicias de los establecimientos educativos de la Ciudad, así como también indaga sobre otros aspectos vinculados a los requisitos a tener en cuenta para el retorno a las aulas.

En declaraciones a Télam, el secretario de Condiciones y Medioambiente de Trabajo de UTE, Pablo Francisco, sostuvo que la encuesta abarcó, hasta este jueves, a unas 700 edificios escolares de educación pública de los 1000 existentes en la Ciudad.

En ese marco, uno de los datos mostró que el 68% de las aulas de los edificios, es decir dos de cada tres, no tiene la ventilación necesaria para garantizar la circulación de aire que es considerada una de las medidas de seguridad para evitar el contagio del virus Covid-19.

En el borrador del protocolo para el regreso a clases del Ministerio de Educación porteño, que entregó el martes a los gremios docentes, se establece como una de las acciones a tener en cuenta para el acondicionamiento de los establecimientos "el mantener las puertas y/o ventanas abiertas en forma permanente para evitar contacto con herrajes y permitir la ventilación adecuada".

Por otra parte, el informe de UTE revela que el 58% de los edificios no llega a tener la cantidad de sanitarios disponibles que garanticen las condiciones de higiene básicas para prevenir la circulación del virus.

Según indicó Francisco, el protocolo contempla un baño cada 40 alumnos varones, el que deberá contar al menos con un inodoro, un mingitorio y dos lavabos; mientras que fija un baño cada 40 alumnas mujeres, con la provisión de dos inodoros y dos lavabos.

También, el relevamiento indica que el 52% de los establecimientos no tiene bancos individuales destinados a la ubicación de los alumnos en las aulas, sino que existe una mayoría de escritorios compartidos para dos estudiante.

Señala que el 59% de los edificios tiene un solo acceso y egreso del personal docente y no docente y de los estudiantes, lo cual no colaboraría ante la posibilidad de que se generen aglomeraciones en esos sectores al momento del ingreso y salida de los alumnos.

Por último, la encuesta evidenció que el 60% de los docentes y alumnos se traslada desde sus domicilios hasta la escuela en el transporte público: un 50% lo hace en colectivo y el 10% restante en subte y tren.

Al respecto, el borrador del Gobierno porteño cita el artículo 24 del Decreto Nacional de Necesidad y Urgencia 67-PEN/21 que establece que "el personal docente, no docente y las/os estudiantes -y su acompañante en su caso-, que asistan a clases presenciales, quedan exceptuados de la prohibición del uso del servicio público de transporte de pasajeros urbano".

Y recomienda, en ese apartado, "el traslado hacia y desde el establecimiento evitando, en la medida de lo posible, el transporte público", en tanto que propone "ir a pie, en bicicleta, entre otros". (Télam)