La ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires, Estela Díaz, afirmó que desde su cartera se implementarán "las políticas necesarias para construir, así como se hizo frente a los crímenes de lesa humanidad, el 'Nunca Más' de la violencia femicida".

Díaz se expresó así durante un conversatorio, un encuentro online con familiares de víctimas de femicidio, a quienes garantizó el acompañamiento desde su cartera.

La ministra y la subsecretaria de Políticas contra las Violencias por razones de género, Flavia Delmas, dialogaron con Gustavo Melmann, padre de Natalia Melmann; Marta Ramallo, madre de Johana Ramallo; Marta Montero y Guillermo Pérez, padres de Lucía Pérez y Ana Laura González, sobreviviente de un intento de femicidio y amiga de Emma Córdoba, víctima de femicidio.

Los familiares contaron su experiencia en el acceso a la justicia para sus hijas asesinadas; la falta de respuesta de parte del Poder Judicial y cómo debieron luchar para visibilizar sus casos y obtener justicia.

"No tenemos un poder judicial como la gente. Es un sistema que no se compromete. Estoy muy enojada. Me ha tocado oír cada cosa. Como que fue el destino o que el tiempo todo lo cura y no, el tiempo duele", señaló Marta Ramalla, cuya hija Johana fue víctima de trata y femicidio.

La mujer, con voz quebrada, recordó cuando fue a reclamar los restos de su hija, y luego de tres veces de no haber sido recibida, finalmente un perito forense la hizo pasar a su despacho y le anunció que el martes siguiente le entregarían los restos.

"Y luego me dijo: 'Levántese de la silla con cuidado, porque en esas cajas que tiene atrás están los restos de su hija'. Y yo me pregunto, ¿era necesario que me dijera eso?; ¿era necesario que pusieran los restos de mi hija detrás mio?", contó Marta, con una mezcla de furia y dolor.

El 26 de julio de 2017, Johana Ramallo, de ojos oscuros y grandes y cabello negro, salió a las 17 de la casa de su madre Marta, en la periferia de La Plata, tras decirle que volvería "entre las 20.30 y las 21", pero nunca regresó.

En abril de 2019 citaron a Marta Ramallo a los tribunales federales de La Plata para informarle que dos restos humanos, que habían sido hallados en Berisso en agosto de 2018, pertenecían su hija.

"El silencio del poder judicial es terrible para las victimas", reflexionó Guillermo Pérez, y su esposa Marta fue rotunda al afirmar que "es deplorable lo que hacen con nosotros"

"Pero tenemos que luchar y eso me enseño la causa de Lucía, hay que ir a un cambio profundo en violencia de género", remarcó Marta.

La Ministra Estela Díaz agradeció sus testimonios y expresó que "sabemos que el femicidio tiene una parte irreparable para los papás, las mamás, los hermanos, las amigas, y eso es más duro cuando además hay una revictimización de parte del Estado".

Sostuvo que de parte de la Justicia "hay un proceso que en lugar de ser reparatorio es revictimizante".

"No puede ser que después de lo que les ocurrió dediquen horas y vida a pedir justicia", afirmó.

Díaz aseguró que desde el Estado "vamos a construir juntos la política que necesitamos para ir construyendo, como se hizo frente a crímenes de lesa humanidad, un 'Nunca Más' de la violencia femicida". (Télam)