El oficialismo y la oposición cruzaron hoy acusaciones por los incidentes que se produjeron en la última semana en la provincia de Formosa entre la policía local y manifestantes que se oponían a la decisión del gobierno de Gildo Insfrán de volver las actividades sociales a Fase 1, a raíz del incremento de casos de coronavirus.

La discusión comenzó cuando el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio, el formoseño Luis Naidenoff, pidió una preferencia para debatir en el recinto un proyecto para “repudiar la represión en Formosa”, cuyo capítulo más cruento se produjo el pasado viernes 5 de marzo.

Por el contrario, su par del bloque del Frente de Todos y coterráneo, José Mayans, afirmó que las fuerzas policiales actuaron ante una situación desbordada en la que los manifestantes pretendieron “quemar la Casa de Gobierno”.

Naidenoff habló de la existencia de un “cercenamiento” de la “libertad de tránsito en Formosa” y cuestionó la política de los centros de aislamiento, a los que llamó “centros clandestinos con alimentaciones pésimas y tratos inhumanos y crueles”.

Luego de afirmar que “parece una película de terror” y de que “no hay provincia en la Argentina donde no se pueda transitar”, el senador dijo que “la que salió a la calle fue la gente y no las organizaciones políticas”, tras lo cual aseguró que “en Formosa se vive una situación de preanarquía”.

Finalmente, Naidenoff le reclamó a la Comisión de la Banca de la Mujer “que se haga presente en Formosa porque las principales víctimas de la represión fueron las mujeres”.

Por el contrario, Mayans explicó que en el marco de la pandemia “en Formosa la estrategia sanitaria es bastante estricta", pero dejó claro que "no es cierto que no haya libre tránsito”.

Recordó que la provincia “está rodeada de 7.500 fallecidos por Covid”, en referencia a las víctimas mortales registradas en Paraguay, Corrientes y Chaco.

“Es la demostración de que hay una estrategia sanitaria que no debe lamentar miles de muertos. No es cierto que se haya restringido totalmente la acción. Estamos de acuerdo con el derecho a peticionar y protestar, pero pacíficamente. Y hay grupos que no lo hicieron de ese modo”, aseguró.

Además, Mayans señaló que “hubo un sector de violentos que atropellaron la Casa de Gobierno y pretendieron quemarla”.

Asimismo, apuntó que la situación de incidentes en Formosa “fueron una cortina de humo” para que no se hablara del discurso del presidente Alberto Fernández durante la apertura del período de sesiones ordinarias, en el que apuntó contra la Justicia.

“El discurso del Presidente fue muy fuerte”, afirmó el senador y remarcó que “existe una persecución política contra la vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner) con causas armadas”. (Télam)