El juicio de lesa humanidad por la apropiación ilegal de la hija de Carlos Poblete y María del Carmen Moyano, ambos desaparecidos durante la última dictadura cívico militar, reanudó hoy con la segunda etapa de alegatos por parte del Ministerio Público Fiscal ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 1, de Mendoza.

El fiscal Daniel Rodríguez Infante retomó este viernes los alegatos en el debate oral que tiene como principales acusados al matrimonio que componen Iris Luffi y Armando Fernández, exoficial inspector en el Departamento de Informaciones (D-2) de la policía mendocina.

En la audiencia el fiscal consideró que la persecución de "Pichona" Moyano en Mendoza y luego en San Juan se produjo como parte de un plan sistemático perpetrado por personal del (D-2) y que terminó de cerrar el círculo con la apropiación de la nieta y su posterior inscripción con un nombre falso en Mendoza.

"Todo comenzó en el D2 y todo terminó ahí", dijo al respecto el representante de la fiscalía que en su alegato ante el TOF 1, realizó -con elementos de pruebas- un recorrido sobre los hechos que vivió "Pichona" en Mendoza, luego en Córdoba y su posterior traslado a la exESMA.

Para ello el fiscal se valió del relato de testigos directos que corroboraron el cautiverio de Moyano, uno de ellos fue la declaración en este juicio de Ana María Martí, quien fue secuestrada en la provincia de Buenos Aires en marzo de 1977 y trasladada a la exESMA, donde fue torturada en varias oportunidades y finalmente fue liberada en diciembre de 1978.

"Recuerdo a Pichona -en referencia a Moyano- y a Ana Rubel, las dos compartieron habitación y dieron a luz casi en el mismo mes, no estoy segura de haber alzado a la hija de Pichona, pero sé que ella la tuvo en brazos algunos días, pudo conocerla", declaró la sobreviviente el 13 de agosto.

Y agregó: "Puedo confirmar que Moyano dio a luz en la ESMA, allí las mujeres eran tratadas como un envase, y eran desechadas".

En este sentido, el fiscal señaló que "la hija de "Pichona" Moyano se encuadra en el marco de la reacción represivo estatal de la dictadura cívico militar y que hay elementos de pruebas que dan cuenta que existió un plan sistemático de sustracción, retención y ocultamiento de menores tal como es el caso de la nieta 127".

En este juicio además en el banquillo está Abelardo Garay, otro expolicía acusado de falsificar junto al ya fallecido ex inspector Eduardo Smaha, su rol como testigo del nacimiento de la nieta recuperada número 127.

Una vez finalizada la audiencia hoy, cerca de las 13.30, el fiscal y por cuestión de tiempo dio por concluida su segunda etapa de alegatos por lo que el Tribunal llamó a un cuarto intermedio hasta el próximo viernes 7 de octubre, momento en que la fiscalía retome su tramo final de alegatos para dar lugar al pedido de condena para los imputados.

La nieta 127 nació en la exESMA el 10 de junio de 1977 y fue sustraída a su madre luego del parto para después ser inscripta en Mendoza, bajo un nombre apócrifo, por el matrimonio Luffi-Fernández. (Télam)