(Por Gonzalo Torres, especial para Télam) El juicio oral por la verdad de la denominada Masacre de Napalpí completará la semana próxima su etapa de testimoniales con audiencias que se realizarán en el Centro Cultural Haroldo Conti, ubicado en el predio donde funcionó durante la última dictadura cívico-militar el centro clandestino Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA),

En las audiencias, que se desarrollarán el martes y jueves desde las 8.30, el tribunal tomará declaración a 14 investigadores, juristas y especialistas, entre los cuales se destacan el exjuez de la Suprema Corte de Justicia Eugenio Zaffaroni y el historiador Iñigo Carreras.

El objetivo de este proceso, primero en su tipo a nivel nacional, es el de avanzar en una reparación histórica por crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado perpetrados el 19 de julio de 1924 en el entonces territorio nacional de Chaco, en cercanías a las localidades de Quitilipi y Machagai en la zona central de la provincia.

Allí fueron fusiladas unas 400 personas Qom y Moqoit que reclamaban un aumento en el pago de la cosecha de algodón y mejoras en las durísimas condiciones de vida.

La respuesta fue una balacera que duró casi una hora, en la cual policías, gendarmes y colonos, dispararon más de 5 mil balas sobre la población desarmada.

Según las investigaciones, hay fuertes indicios de la existencia de fosas comunes en la zona, y durante varios días se desplegó un operativo de búsqueda de sobrevivientes que huyeron al monte para salvarse.

Este proceso es un "juicio por la verdad" porque no tiene imputados -ya que los responsables de esa masacre de 1924 están fallecidos-, en el que declaran sobrevivientes, descendientes de las víctimas e investigadores y testigos de contexto.

Cumplidas audiencias del martes y jueves, el juicio continuará el 19 de mayo, en Resistencia, con los alegatos de la fiscalía y las querellas en la Casa de las Culturas de Resistencia Chaco. Luego de ello quedará la vía expedita para el pronunciamiento de un dictamen por parte de la jueza federal Zunilda Niremperger.

El juicio oral comenzó el pasado 19 de abril, Día de la reafirmación de los derechos de Pueblos Originarios, en Resistencia y ya lleva cuatro jornadas realizadas a la fecha, con audiencias semanales.

La última de ellas tuvo lugar el martes pasado en la Casa de las Culturas de Machagai, en el interior de Chaco, a 127 kilómetros de la capital chaqueña, con el objetivo de acercar el proceso a las comunidades originarias.

Durante las audiencias se proyectaron entrevistas a sobrevivientes -ya fallecidas- Melitona Enrique y Rosa Chará, grabados años atrás por la Unidad Fiscal de DDHH cuando la justicia federal inició el camino para reconstruir lo ocurrido.

Además, declararon descendientes e investigadores del hecho, el cual por muchos permaneció oculto en la historia oficial y aún del relato de las comunidades ante el miedo que despertaba en los sobrevivientes las amenazas de castigo luego de la implacable persecución desatada.

Cada uno de estos testimonios permiten establecer una descripción del funcionamiento de la reducción Napalpí y del contexto del hecho, el cual se inscribe en una trama histórica de explotación y represión sistemáticas a las comunidades originarias por parte del Estado y del poder económico.

La Secretaría de Derechos Humanos y Géneros de Chaco, representada por el abogado Duilio Ramírez, figura como una de las querellas, acompañada por la querella del Instituto del Aborigen Chcentraqueño, representado por el abogado Ismael Núñez.

En tanto, la acusación del Ministerio Público Fiscal está a cargo de la Unidad Federal de Derechos Humanos que integran los fiscales Federico Carniel y Diego Vigay. (Télam)