Por Zou Xiaoli, Embajador de la República Popular China en la Argentina.


A comienzos de este año, los presidentes de nuestros países Xi Jinping y Alberto Fernández intercambiaron cartas nuevamente, subrayando afectuosamente la solidaridad y la ayuda recíproca entre ambos pueblos al frente del desafío de la pandemia, del cual se ha fortalecido y elevado a un renovado nivel la tradicional amistad binacional.

Haciendo historia, poco después de la fundación de la República Popular China, una comitiva empresarial argentina estuvo a la vanguardia en visitar a la Nueva China. En los años 60, la Argentina exportó extractos de tanino y cereales para apuntalar el desarrollo económico de China y, en los años 70, expertos argentinos en cirugía cardiovascular ayudaron a la capacitación de los primeros médicos chinos en esta disciplina, que alcanzaron un sofisticado nivel internacional. A raíz del terremoto de 2008 en Sichuan, la Argentina se solidarizó con China y donó insumos para responder a los desastres. Además, la Argentina celebró junto con el pueblo chino la reivindicación de la soberanía de China sobre Hong Kong y Macao. En la actualidad, la Estación de Espacio Lejano de Neuquén desempeña un rol relevante en los programas chinos de exploración de la Luna y del Marte.

A inicios de 2020, la batalla china para contener el coronavirus fue alentada por diversos sectores sociales argentinos. A su vez, tras el brote de COVID-19 en la Argentina, el Presidente Xi Jinping impulsó la respuesta binacional ante esta emergencia sanitaria, envió una misiva al Presidente Fernández en abril pasado para expresar, en nombre del gobierno y pueblo chinos, su sincera solidaridad. Consecuentemente, China compartió abiertamente sus experiencias, a la vez que extendió un puente aéreo para brindar insumos médicos a la Argentina de manera continua. En julio pasado, el Presidente XI escribió nuevamente al mandatario argentino ratificando la disposición de China de ahondar la colaboración en múltiples terrenos, entre los que cabe destacar el incremento de la exportación agroalimentaria argentina, pese a los impactos pandémicos, el acceso de la carne ovina, las arvejas y el citrus de Argentina al mercado chino; la intervención del Presidente Fernández en el acto inaugural de la Cumbre Mundial de Comercio de Servicios de China, así como la puesta en marcha de otros megaproyectos binacionales. En septiembre pasado, Xi Jinping sostuvo la primera conversación telefónica con su par argentino, enfatizando su plena confianza en el futuro de la colaboración bilateral, la cual se ve reflejada en diversos logros, como la renovación de los SWAP de monedas entre ambos bancos centrales, los ensayos clínicos conjuntos de fase III de las vacunas contra el COVID-19, la entrada en órbita de 10 satélites argentinos a bordo de un cohete chino, la rúbrica de los instrumentos de cooperación en el sistema de navegación por satélite de BeiDou y la suscripción de los acuerdos para la reactivación de líneas ferroviarias por valor de más de 4,000 millones de USD.

China y la Argentina han recorrido un proceso extraordinario desde el establecimiento de sus relaciones diplomáticas hasta el impulso actual a la Asociación Estratégica Integral. Ambos países se apoyan mutuamente en cuestiones relevantes concernientes a la soberanía y la integridad territorial, se solidarizan y sobreponen juntos frente a las coyunturas adversas, refuerzan su cooperación en procura de su revitalización económica y estrechan de manera continua su concertación para fomentar la multipolarización, la globalización y el desarrollo sustentable. Aunque se sitúan en las antípodas del planeta, los dos países han considerado los esfuerzos mancomunados representan la única vía acertada para afrontar los desafíos globales, dejando de lado las diferencias ideológicas y de sus respectivos sistemas sociales.

Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de profundizar la cooperación bilateral en la investigación, desarrollo y aplicación de las vacunas, en promover la construcción conjunta con gran calidad de la Franja y la Ruta y de la comunidad de futuro compartido de la humanidad, así que nos convencemos de que la agenda sino-argentina, que entrará en una vía exprés, beneficiará aún más a ambos pueblos y contribuirá en mayor medida a la paz, el progreso y la prosperidad mundiales.

(Télam)