La Cámara Federal de Casación absolvió hoy por unanimidad a un exdirectivo de la fábrica de aviones Fadea por el delito de "peculado de servicios", en una causa donde se lo juzgó por trabajos hechos por un empleado del organismo en su domicilio particular.

La Sala II del máximo tribunal penal federal del país revocó por "arbitraria" una condena a dos años de prisión en suspenso impuesta al exdirectivo de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) "Brigadier San Martín" SA, Juan Carlos Giraudo, y lo absolvió porque no se pudo demostrar que el trabajador haya hecho las tareas cuestionadas dentro de su horario laboral, según el fallo al que tuvo acceso Télam.

Los camaristas Alejandro Slokar, Carlos Mahiques y Guillermo Yacobucci establecieron por unanimidad que el delito por el que fue juzgado el exdirectivo "no se satisface con el mero empleo de servicios pagados por el Estado", sino que "debe importar un desvío por desafectación al destino administrativo previsto".

En este caso, se absolvió al acusado por "falta de pruebas" ya que no se pudo acreditar "que esos trabajos fueran realizados en horario laboral" por el empleado subcontratado del organismo.

La condena había sido impuesta en 2019 por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de Córdoba por el hecho ocurrido en 2011.

Según la acusación, el entonces jefe del Área de Compras y Contrataciones habría "empleado en provecho propio" los servicios del empleado de mantenimiento y por ello fue condenado a dos años de prisión en suspenso.

Esta pena fue ahora anulada por Casación.

"No es posible aseverar que las circunstancias fácticas reunidas en el alcance de las exigencias típicas, permitan establecer responsabilidad del orden penal más allá de toda duda razonable", consideró en su voto el camarista Slokar.

Ante ello y en base a criterios de la Corte Suprema, "sólo la certeza positiva sobre la culpabilidad permite arribar a un temperamento condenatorio. La sentencia de condena exige, pues, ese grado de certeza sobre todos los elementos de la imputación y, a falta de ella, corresponde arribar a una solución conforme el principio in dubio pro reo (beneficio de la duda)".

Mahiques, por su parte, entendió que "se valoraron parcialmente elementos probatorios, desconectados lógicamente de las conclusiones, y que en algunos supuestos, resultan contradictorios con otras pruebas producidas en el debate, y luego omitidas" sin que en la sentencia se haya expresado el motivo por el cual fueron descartadas.

"Cuando sobre un hecho compiten hipótesis enfrentadas e igualmente plausibles, la jurisdicción debe optar por aquella que favorece al acusado", sostuvo por su parte Yacobucci. (Télam)