El obispo Gustavo Carrara aseguró hoy en la Cámara de Diputados que "la salud no se puede alcanzar descartando otro ser humano", al rechazar el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), y deploró la posible sanción "una ley pueda definir en qué momento una vida pueda ser eliminada".

"Si una ley puede definir en qué momento una vida humana puede ser eliminada, entonces todo queda sometido a las necesidades circunstanciales, a las conveniencias de los que tengan más poder, o a las modas culturales del momento. ¿No resulta muy peligroso correr arbitrariamente el comienzo de la vida de un ser humano?, planteó el religioso al exponer ante el plenario de las comisiones de Legislación General, Acción y Salud Publica, Legislación Penal, y Mujeres y Diversidades.

Carrara destacó la tarea que hicieron las mujeres en las villas y barrios populares en la pandemia y ese sentido dijo que "la pandemia mostró el orden verdadero: primero la vida, luego la libertad".

"No hay libertad sin vida. La libertad no es un bien ilimitado, tiene el límite del otro. La genética muestra que el embrión tiene un ADN distinto del de su madre y se mantendrá al nacer y durante toda su vida", sostuvo.

En su discurso, el obispo se refirió a la deuda externa y dijo "muchas veces los organismos internacionales que prestan dinero sugieren políticas de control de crecimiento de población y esto apunta a estas villas y barrios para reducir la cantidad de pobres, en vez de reducir la desigualdad".

"Nos anima la profunda convicción de la dignidad de cada ser humano, más allá de cualquier circunstancia. Eso mismo lo sostenemos también del niño o la niña por nacer, su dignidad inalienable desde su concepción. De hecho, la Convención sobre los Derechos del Niño entiende por niño 'todo ser humano desde el momento de la concepción'”, fundamentó,

Al respecto, interpretó que "cuando se niega el derecho más elemental, que es el derecho a vivir, todos los otros quedan colgados de un hilo".

"Cualquier opción por la dignidad humana necesita fundamentos que no caigan bajo discusión, más allá de cualquier circunstancia. De otra manera, esa opción se vuelve muy frágil. Porque si aparece alguna excusa para eliminar una vida humana, siempre aparecerán razones para excluir de este mundo a algunos seres humanos que molesten", subrayó Carrara. (Télam)