El secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Cancillería, Guillermo Carmona, lamentó hoy el "enorme retroceso político y diplomático que implicó la aventura de la dictadura cívico-militar" con la Guerra de Malvinas y afirmó que la soberanía sobre las islas es "una prioridad de la política argentina y una causa en contra del colonialismo".

"La Guerra de Malvinas implicó un enorme retroceso en el proceso de negociación diplomática; fue un enorme retroceso político y diplomático lo que implicó esa aventura de la dictadura cívico-militar", señaló.

Carmona expuso sobre "Malvinas: Memorias, Presente y Futuro", en el Ciclo de la Memoria por la Verdad y la Justicia del Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo (IUNMa) del Ministerio de Justicia, donde hablaron la diputada nacional peronista y exgobernadora de Tierra del Fuego Rosana Bertone y el excombatiente Mario Volpe.

El secretario denunció que tras la guerra hubo un "proceso de desmalvinización que implicó no solo la invisibilización de las situaciones vividas por los excombatientes y las situaciones dramáticas por las secuelas de la guerra, sino la defección en la reivindicación de la soberanía en determinados sectores".

"Esto hay que tenerlo presente porque la democracia argentina ha sostenido y establecido un compromiso: el no a la guerra para acceder a la soberanía de nuestros territorios", expresó.

Aseveró entonces que "Malvinas es una prioridad de la política argentina, es una causa en contra del colonialismo" y dijo que "convoca al conjunto de la sociedad argentina contra el colonialismo".

Además, mencionó la "falta de transparencia y de buena fe de las potencias coloniales. Hace poco se supo que Inglaterra había introducido armamento nuclear en el Atlántico Sur, que fueron 31 bombas nucleares transportadas al Teatro de Operaciones (TOAS) en cuatro embarcaciones, algunas de las cuales estuvieron bajo el fuego argentino".

Las bombas "eran de entre 0,5 y 10 kilotones, cuando la de Hiroshima fue de 15 kilotones", reseñó, y dijo que "este tipo de situaciones requieren un ejercicio de memoria, verdad y justicia, porque el Reino Unido puso en riesgo a combatientes argentinos y británicos y a la población del continente y de las islas".

Carmona advirtió que en el área de Malvinas "se ha producido un proceso de militarización acelerado" por parte del Reino Unido que de tal manera, "viene produciendo una zona de tensión", dijo.

El funcionario destacó que "en Malvinas residen alrededor de 3.000 civiles y hay 1.500 militares, lo que lo convierte en uno de los territorios más militarizados del mundo".

También recordó que este 30 de marzo se cumplen 40 años de la Marcha por la Paz, Pan y Trabajo a Plaza de Mayo, poco antes del inicio de la guerra, y en la que hubo una fuerte represión. Ese fue "un hecho histórico" que "tenemos que poner en el calendario de la memoria con mucha fuerza. Me parece muy importante traerlo a la memoria ese hecho porque eso ocurrió cuatro días antes de la noticia que impactó en la sociedad argentina, la llegada de tropas argentinas a Malvinas", sostuvo.

Carmona recordó que ese día "fue no solo de manifestación política, sino también un día de baño de sangre" y memoró que en su provincia, Mendoza, "fue asesinado Benedicto Ortiz, del gremio de mineros, en un gobierno encabezado por un civil colaborador de la dictadura, Bonifacio Cejuela".

Por su parte, Bertone destacó lo "altamente positivo que resulta el tiempo y el espacio" que el presidente Alberto Fernández "le viene dedicando a la causa Malvinas". Tras señalar que se trata del "asunto de política exterior más antiguo e importante que tiene el país", Bertone sostuvo que el hecho de que haya una Secretaría de Malvinas "demuestra la fijación de una clara política de Estado".

"Esto es lo que reclamábamos los fueguinos cuando yo era gobernadora", dijo, y consideró que el Gobierno de Mauricio Macri "tuvo una política de baja intensidad" o de "desmalvinización" sobre el tema.

También llamó a "seguir insistiendo ante el apoyo de los países de la región" porque "es muy importante" contar con el respaldo de naciones vecinas como "Uruguay, Brasil y Chile", sobre todo de este último que, dijo, "tiene relación de vuelos y embarcaciones" con el archipiélago.

Bertone llamó a "volver a poner en primer lugar la cuestión Malvinas y hacerlo como debe ser, como una política de Estado, para enfrentar el problema y procurar solucionarlo inteligentemente". Y dijo que "no hay que someter la cuestión Malvinas a los tiempos electorales pues trasciende a los mandatos".

Por su parte, el excombatiente Volpe destacó que "para muchos" hablar de las torturas a soldados argentinos durante la guerra de 1982 en las islas "va en contra de la patria y dicen que no hay que hablar de los estaqueamientos, enterramientos, picanas" a los que fueron sometidos.

"Se consideraban naturales de la época y era calabozo de campañas, decían algunos", señaló, y afirmó que "todas la causas que hubo por este tema era por alguna situación de hambre; ninguno fue por escaparse del combate, o por abandonar las guardias, todas eran por cuestiones famélicas".

Asimismo, destacó que "los grandes cambios se dan con los gobiernos de Néstor y Cristina (Kirchner), cuando empiezan los juicios por la verdad".

"Néstor y Cristina lo que hacen en principio fue la desclasificación o mostrar el Informe Rattenbach, un informe muy completo hecho por las propias Fuerzas Armadas que hace una análisis muy profundo de lo que sucedió en la guerra", contó Volpe.

Resaltó que "en ese informe, (el general Benjamín) Rattenbach castiga a los generales y oficiales de alto rango por la conducción" y mencionó que "Cristina Kirchner en 2009 dijo que se abran todos los archivos de Malvinas y empezamos a revisar y encontramos lo que se llama acta de recepción".

"Cada soldado que venía de Malvinas tenía que enfrentarse en una sala, solo, frente a un oficial que le hacía un cuestionario. Les decían que señalen todo lo que era positivo y el resto que se olviden, pero algunos no lo hicieron y declararon las torturas y quienes habían sido los responsables", explicó. Alertó que "a pesar de eso, de todo ese material, hay demoras y van frenado las causas y tratan de no tratarlo".

El coordinador del debate y vicerrector del IUNMa, Gustavo Scrinzi, al presentar a los expositores afirmó que "el despliegue militar dispuesto sobre las islas solo puede comprenderse como una decisión tomada en las postrimerías de un proceso genocida" y dijo que "la decisión de la dictadura de iniciar esta guerra solo se explica en ese marco histórico".

(Télam)