(Por Daniel Scarímbolo, enviado especial) El canciller Santiago Cafiero aseguró hoy que se necesita "recuperar la paz y contribuir a la recuperación mundial", sostuvo que la "seguridad alimentaria significa terminar con el hambre" y expresó que "si algo demostró la pandemia es el valor de la salud pública", al hablar en dos intervenciones en la Cumbre de Líderes del G20 que se desarrolla en Bali, Indonesia.

Cafiero reemplazó en la palabra al presidente Alberto Fernández, quien fue atendido hoy por personal de salud Hotel The Apurva Kempinski -sede del encuentro- por una gastritis erosiva con signos de sangrado", tras un episodio de hipotensión y mareos.

En un discurso de tres minutos emitido en la I Sesión Plenaria, sobre Seguridad Alimentaria y Energética que se desarrolló en el Centro de Convenciones Candi Ballroom, Cafiero aseguró no tener dudas de que "no hay nada es más revolucionario en este tiempo que exigir la paz".

El mandatario remarcó que "los efectos de la guerra afectan al mundo todo" y contó "en el hemisferio norte los mercaderes de la muerte negocian armas letales, pero en el hemisferio sur los alimentos se encarecen o faltan y lo que termina matando no son las balas o los misiles, sino la pobreza y el hambre".

"Es imperioso que unamos esfuerzos para que las partes involucradas regresen a la mesa de negociaciones. Debemos hacer valer la fuerza del 'multilateralismo' aunque algunos quieran desconocerla. Nuestros pueblos necesitan desarrollarse con justicia social, en un mundo que en la diversidad encuentre la paz", completó el canciller sobre la posición argentina.

Y amplió: "Argentina, parte del hemisferio sur, no es ajena a esa enorme tensión que vivimos. En lo que va del año, esta guerra le costó a mi país casi 5.000 millones de dólares. ¿Quién reparará semejante perjuicio?".

El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto manifestó que "en los últimos años, la Argentina ha producido millones de toneladas de soja, de trigo, de maíz y de aceite de girasol", y "esa producción, en su mayoría, estuvo destinada al mercado externo".

"Seguiremos trabajando en el mismo sentido porque nuestro país quiere ser parte en la construcción de un mundo más solidario que garantice la seguridad alimentaria", aportó.

Y en ese sentido, enfatizó: "Seguridad alimentaria significa terminar con el hambre en el mundo. Si es eso lo que buscamos, empecemos por poner fin a la intolerable desigualdad que la concentración económica provoca", refirió.

"Debo admitir que, en contra de mis expectativas, tras la pandemia el mundo parece querer exhibir su peor rostro. Los costos que hemos pagado resultan cuantiosos y lo que la guerra nos impone ahora se vuelven intolerables", remarco.

Cafiero expresó que "América Latina y el Caribe enfrentaron en 2020 la peor contracción económica de su historia", en la cual "la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) calculó un retroceso de 27 años en los niveles de pobreza extrema".

Expresó que "de ese modo, América Latina y el Caribe se convirtieron en la región del mundo que perdió más años en expectativas de vida" y "ahora debemos enfrentar los efectos de la guerra".

Cafiero también participó en la II Sesión Plenaria del G20, sobre "Salud", donde aseguró que "si algo demostró la pandemia es el valor de la salud pública".

"De aquí en adelante, nuestras energías deberán centrarse en una renovada solidaridad y cooperación internacional que garanticen una recuperación robusta, resiliente e inclusiva", apuntó.

El ministro sostuvo que "los desafíos de la pospandemia son enormes, pero nunca debemos olvidar que muchos seres humanos quedaron en el camino", y remarcó que "la Argentina expresa una vez más su solidaridad con todas las víctimas de la pandemia y sus familias".

"También subrayamos nuestra gratitud con las y los trabajadores de la salud", que "constituyeron la primera línea de combate al Covid-19", agregó en otro párrafo de un discurso también de tres minutos de duración.

Recordó que América Latina "concentra el 8 por ciento de la población mundial, pero a la vez el 26 por ciento del total de muertes relacionadas con el Covid".

Asimismo, señaló que "las debilidades estructurales que hicieron que los países en desarrollo sufriéramos más que otros -esto es la pobreza, el trabajo informal, la falta de acceso a los servicios de salud, falta de conectividad, espacio fiscal, entre muchos otros- son también factores explicativos de una recuperación insuficiente y desigual".

"Necesitamos un cambio de paradigma financiero para avanzar en un desarrollo resiliente y sustentable. El G20 tiene una responsabilidad clave en esta tarea. El grupo también posee la capacidad, y el poder político para impulsar el desarrollo de los instrumentos concretos que sienten las bases para una nueva solidaridad global", observó.

"Para la Argentina, la salud es un derecho humano fundamental, lo cual es reconocido como tal no solo por nuestra Constitución sino también por el derecho internacional de los derechos humanos", expresó el canciller.

Cafiero explicó que "con base en ese principio y en la perspectiva de género, reafirmamos que los medicamentos, tratamientos y vacunas contra el Covid-19 son bienes públicos globales".

Por otra parte, reseñó que "en la decimosegunda Conferencia Ministerial de la OMC (Organización Mundial del Comercio), los miembros acordamos una decisión sobre propiedad intelectual vinculada a las vacunas para el Covid-19".

"Ahora es el momento de extender esta decisión a los diagnósticos y tratamientos, elementos cuya importancia relativa se ha ampliado en esta etapa", subrayó.

Por la noche indonesia, Cafiero asistió a la cena de líderes del G20, en representación de la Argentina. (Télam)