El economista y ex diputado nacional Diego Bossio consideró hoy que "es más fácil bajar las hiperinflaciones que las inflaciones moderadas altas como la que tiene la Argentina", dado que éstas requieren "mucho más trabajo". Bossio planteó que "es una necesidad bajar la inflación" en el país, días después de que se conociera el dato oficial de marzo pasado, cuando se registró un aumento del costo de vida de 6,7 por ciento, el más alto -mensual- en 20 años. "Una hiperinflación con un shock la bajás, en cambio las moderadas altas requieren mucho más trabajo", sostuvo en declaraciones al programa "RPM, Rolando por la mañana" que conduce Rolando Graña por la radio AM La990. Bossio explicó que "no hay países en el mundo que crezcan de forma sostenida con inflaciones del 20 por ciento", e indicó que el camino por seguir "no es solo bajarla sino también reducir la variabilidad". Propuso, en este sentido, tomar como "primer paso bajar la inflación y la variabilidad para después reducir la nominalidad". Sobre las razones que llevaron a los actuales índices inflacionarios, señaló que "esto responde a muchas causas, propias e internacionales", entre las que mencionó a la guerra en Ucrania, "por el aumento en el precio de las commodities, de los alimentos, de los combustibles". "Tuvimos un verano muy complejo, con los incendios que generaron problemas en la cadena productiva y que se ve reflejado en una inflación muy alta y un desequilibrio económico muy marcado", añadió. Además, dijo que "la pospandemia, evidentemente, también ha sido un shock negativo para la Argentina"

En cuanto a las medidas implementadas por el Gobierno para atender el alza sostenida de los precios, indicó que "son de segundo orden, quizá son importantes, pero no son sustanciales para parar la inflación". "Necesitás un plan de estabilización para sostener los precios, donde lo que se ancla es el tipo de cambio, pero para eso necesitás tener muchos dólares", consideró y agregó que "no pareciera ni que el Banco Central tenga muchas reservas ni que estén entrando muchos dólares". Asimismo, sostuvo que "para cualquier plan, necesitás una serie de condiciones iniciales", pero "esa tarea es muy difícil y requiere de mucho poder político" porque "te tiene que creer la sociedad". "Es muy difícil, cuando la autoridad simbólica está tan socavada, ser creíble en ese sentido", evaluó y planteó que se requiere de "fortaleza política de quien lleva adelante el plan"

Hasta que eso suceda, consideró que solo "se pueden hacer cosas para que la situación no se agrave y genere algún tipo de alivio". Al referirse al debate sobre una eventual dolarización de la economía doméstica, manifestó que "Argentina tiene que ser artífice de su propio destino", es decir "tener sus propias instituciones monetarias", aunque coincidió en mostrarse a favor de la libertad, de "que podamos liberar a los argentinos para que produzcan más". Sin embargo, marcó que "hay una profunda contradicción entre dolarizar y el concepto de libertad que ellos expresan", ya que "tiene que haber fortaleza política, bajo nivel de déficit fiscal, institucionalidad monetaria muy clara, precios relativos no atrasados" y aseguró que "no es que uno aprieta un botón y resuelve los temas" Por último, el ex titular de la ANSeS se expresó sobre el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), señalando que "la Argentina tiene que desarrollarse bajo sus propios principios y su propio programa". "El acuerdo con el FMI es para refinanciar una deuda importante, para reordenar algunas cuestiones que tienen que ver con lo fiscal, como una señal contundente de ordenamiento macroeconómico, pero el FMI no puede ser artífice del destino argentino", completó. JM/EFR/SPC NA