El gobierno de Bolivia devolverá el 20 de este mes el predio que ocupa en el puerto de Rosario, que funciona como zona franca de ese país en la Argentina, en cumplimiento de los compromisos alcanzados por el canciller Jorge Faurie con su par boliviano, ratificados por los presidentes Mauricio Macri y Evo Morales, informó hoy el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

La municipalidad de Rosario tomará la posesión de los terrenos, que ocupan unos 550 metros de extensión sobre la ribera del Paraná y una superficie de casi dos hectáreas ubicados al pie del Monumento de la Bandera, con lo cual sumará un nuevo espacio público para el uso de los rosarinos.

Bolivia acordó la fecha para desafectar el predio, durante una reunión de la Comisión Mixta del Convenio de la Zona Franca de Bolivia (antiguo puerto de Rosario), que se realizó en la sede de la Cancillería argentina, señala la información.

En el encuentro se continuó trabajando para la relocalización de la Zona Franca boliviana en un nuevo espacio que cumpla con las modernas necesidades del transporte fluvial y que permita el aprovechamiento de las facilidades brindadas por la Argentina para la operatoria portuaria, aumentar el volumen de carga transportada por ese país y concretar así su plena integración a la Hidrovía Paraguay-Paraná.

La Cancillería argentina consideró como “un importante avance” el anuncio de la realización de la Primera Reunión Bilateral de Navegación entre la Argentina y Bolivia, a fin de seguir trabajando en la asociación estratégica fluvial y potenciar la utilización de la Hidrovía Paraguay-Paraná como salida natural de ese país hacia el Océano Atlántico.

La zona franca fue cedida en 1969 por la Argentina a Bolivia en el puerto rosarino, y concretada en 1977 con el propósito de desarrollar un polo industrial y comercial, pero desde su inicio hasta la fecha no tuvo el funcionamiento que esperaban ambos países.

El último barco que amarró allí lo hizo en 1988, es decir, hace 30 años, y el lugar ubicado en pleno centro de Rosario muestra hoy un estado de abandono y destrucción importante, en constante avance, con muelles en los que se advierte una situación de alto deterioro, y se observan pastizales, desechos, rezagos y diversos materiales en desuso acumulados, con edificaciones montadas en pilotes de madera de un siglo de antigüedad.

Como contrapartida, la Argentina ofreció a Bolivia una relocalización de la zona, que estaría en el área de Villa Constitución, próximo al lugar donde se levantó la zona franca para Paraguay, que ya fue recorrida por una comitiva de técnicos del gobierno boliviano y elaboró un informe que fue elevado al presidente Evo Morales, quien instruyó a su embajador para las tratativas de desafectación del predio, según indicaron fuentes oficiales. (Télam)