El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, consideró hoy que “la asistencia alimentaria cobra una importancia vital en el contexto de las nuevas restricciones por la segunda ola” de contagios de coronavirus, por lo que destacó a la Tarjeta Alimentar como "una muy importante iniciativa".

Arroyo, en diálogo con radio FM Rock & Pop, sostuvo que “la situación en los barrios -populares- es muy crítica” porque existen “dos problemas graves como el contagio de coronavirus y el incremento y dispersión de precios de los alimentos”.

“Con las nuevas restricciones volvimos a la asistencia alimentaria”, dijo el titular de la cartera social, que remarcó que de cara a la pospandemia “el eje es el trabajo”.

“En los últimos 3 meses, antes de estas nuevas restricciones, había más changas sobre todo en construcción y textil, pero igual iban a los comedores porque no les alcanzaba. Antes, cuando aumentaban las changas, dejaban de ir a los comedores, pero ahora no pasó eso por el incremento de precios en los alimentos”, graficó.

Por eso, Arroyo aseveró que “el problema en los barrios es el coronavirus y los precios de los alimentos”.

“Hay muchas familias que se contagian, jóvenes sanos internados y algunos que se vuelven a contagiar y también otros que se quejan del problema del incremento de los precios y la dispersión que existe en los alimentos en los comercios”, remarcó.

A la hora de destacar la implementación de la Tarjeta Alimentar que otorga un monto de dinero a las familias con hijos en situación de pobreza para adquirir alimentos, Arroyo definió: “Es una política de emergencia alimentaria”.

“La Tarjeta Alimentar tiene como objetivo la asistencia alimentaria y mejorar la calidad nutricional que comenzó antes de la pandemia porque justamente había una ley de emergencia alimentaria”, precisó.

En esa línea, agregó: “El objetivo (de la tarjeta) es que además esas 10 millones de personas que reciben asistencia alimentaria puedan mejorar su calidad nutricional porque se está comiendo mucho fideos, harinas y arroz y poca leche, carnes, frutas y verduras”.

“Es una política que refuerza la alimentación en la familia, apunta a una mejor nutrición y atiende a uno de los problemas más críticos que tiene la Argentina que es un 57 por ciento de pobreza en los chicos de hasta 14 años”, apuntó.

Arroyo también afirmó que con la tarjeta Alimentar se apunta "a quitarle el IVA a los productos de consumo saludable como leche, carnes, frutas y verduras para que los que menos tienen, puedan comprar y pagar menos”.

Durante la entrevista radial, Arroyo sostuvo que “está claro que la mejor política social es el trabajo" y que por esa razón el Gobierno tiene "varios programas con esa orientación", pero insistió que "la tarjeta tiene un fin de emergencia alimentaria, sobre todo en el contexto de pandemia y sus nuevas restricciones”.

Sobre los ejes trazados por el Gobierno nacional para la pospandemia, el ministro señaló que “ya ha empezado con tres ejes definidos: trabajo, urbanización de los barrios y construcción de jardines de infantes”.

Con respecto a la generación de empleo, Arroyo manifestó que “existe un programa que se llama ‘Potenciar Trabajo’ que ya abarca a 900 mil personas que inician cobrando la mitad del salario mínimo que son 12.200 y tiene que trabajar en algunos de los cinco rubros productivos que son los masivos: construcción, textil, producción de alimentos, cuidado de personas o el reciclado”.

La urbanización de los barrios es otro punto “importante” porque “Argentina tiene 4.400 donde viven alrededor de 4 millones de argentinos sin agua potable, hacinados y sin servicios básicos, más afín con el siglo XIX que con el XXI”.

“Nosotros estamos urbanizando 400 barrios este año, con la idea de que sean 400 por año”, estimó el funcionario nacional que destaco que ese programa “además de mejorar la vida a la gente también es un gran plan de trabajo porque es un montón de personas trabajando en la construcción”.

Sobre la construcción de los jardines de infantes, comentó: “Estamos construyendo 800 para que haya más vacantes y así achicar la brecha". (Télam)