El exjefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante el gobierno de Cambiemos, Gustavo Arribas, negó hoy haber ordenado tareas de espionaje sobre las familias de los tripulantes del Ara San Juan y aseguró que tampoco recibió el producto de las supuestas maniobras de inteligencia ilegal.

El exseñor 5 formuló su descargo ante el juez federal subrogante de Dolores, Martín Bava, y ante el fiscal Juan Pablo Curi, en el marco de la indagatoria en la que se negó a responder preguntas, según informaron a Télam fuentes judiciales.

Con la declaración de Arribas comenzó la ronda de indagatorias por las supuestas tareas de espionaje ilegal desplegadas sobre los familiares de las víctimas del hundimiento del submarino ARA San Juan, que continuará la semana que viene con la declaración de la número dos de la AFI, Silvia Majdalani.

El exjefe de la central de espías recurrió al ya habitual discurso con el que se presentó ante la Justicia en distintas oportunidades: habló de cómo recibió la agencia, de las supuestas bondades de su gestión para lograr la “inserción internacional” de la AFI y aseguró que no estuvo detrás de ninguna orden ilegal.

El escribano Arribas aseguró que se lo acusa por su responsabilidad objetiva como máxima autoridad de la AFI durante el Gobierno de Mauricio Macri pero negó que hubiera algún elemento que permita deducir que él impartió la orden de espiar a las familias de los tripulantes del San Juan o que recibió el producto de esas supuestas tareas de inteligencia ilegal, según pudo reconstruir esta agencia.

Mientras el extitular de la AFI declaraba en Dolores –la indagatoria empezó pasadas las 11.20- integrantes de la querella por los familiares de tripulantes expresaron su "preocupación respecto de los tiempos que se está tomando la Justicia para imputar a Mauricio Macri en la causa AFI espionaje ilegal" y reclamaron que el expresidente sea alcanzado por la investigación.

En este expediente se investiga si desde la AFI se realizaron tareas de espionaje con el objetivo de evitarle contratiempos a Macri en sus contactos con parientes de los tripulantes del San Juan o en sus visitas a Mar del Plata, donde se desarrollaba el principal reclamo por la aparición del submarino.

La causa por el espionaje a los familiares de las víctimas del hundimiento del San Juan se inició por una denuncia formulada por la interventora de la AFI, Cristina Caamaño, quien presentó ante la Justicia de Mar del Plata elementos que permitían inferir que durante el Gobierno de Macri se los había espiado.

Los elementos que dieron origen a la denuncia fueron hallados en la base Mar del Plata de la AFI tras un requerimiento de información formulado por el juez federal Alejo Ramos Padilla en el marco del caso D´Alessio, más precisamente en el capítulo investigativo dedicado a las denominadas bases "AMBA".

La investigación tramitó en un principio en la Justicia Federal de Mar del Plata, donde el fiscal Daniel Adler avanzó con la identificación de una docena de casos de espionaje a familiares, pero luego pasó a la jurisdicción de Dolores por decisión del juez federal de la ciudad balnearia Santiago Inchausti.

Según pudo constatar esta agencia, en la causa hay elementos que acreditan que en las base de Mar del Plata se encontraron informes y fotografías que daban cuenta de seguimientos realizados sobre familiares de los tripulantes, producidos sin autorización judicial ni justificación válida alguna.

El 2 de abril de 2018, por ejemplo, la mujer de un tripulante del submarino hundido y la hermana de otro fueron seguidas y fotografiadas en el Golf Club de Mar del Plata por personal de AFI cuando el expresidente Macri -a quien querían entregarle una carta- se encontraba en el predio jugando golf.

En el expediente también hay testimonios de familiares de tripulantes del submarino ARA San Juan que darían cuenta de la supuesta infiltración en el colectivo de familiares, según pudo reconstruir esta agencia.

Otro hecho de supuesto espionaje ocurrió el 15 de noviembre de 2018, durante el primer aniversario de la desaparición del submarino San Juan, cuando agentes de la AFI siguieron a familiares de los dos buques hundidos, El Rigel y El Repunte, que participaron de una movilización realizada en los alrededores de la base naval de Mar del Plata.

El expediente tramita en Dolores junto con la investigación centrada en el espionaje político llevado a cabo desde las bases AMBA sobre organizaciones y dirigentes, maniobra por la cual ya se encuentran procesados Arribas y Majdalani, entre otros.

El número de agentes que cumplieron funciones orgánicamente bajo las órdenes del procesado Director de Reunión Provincia de Buenos Aires, Pablo Pinamonti, ascendió a 87, aunque por ahora están bajo investigación penal solo aquellos sobre los que hay prueba de su involucramiento directo con las tareas de inteligencia prohibida. (Télam)