Argentina, que ya cuenta con más personas vacunadas que el número total de los infectados desde el inicio de la pandemia, cierra hoy la semana epidemiológica 20 del 2021 con el anuncio de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, quien confirmó que en la madrugada de mañana comenzarán a distribuirse en todo el país 337.800 dosis del componente 1 de la vacuna Sputnik V.

Se trata de la partida que llegó ayer desde Moscú, y la funcionaria sostuvo que serán utilizadas para fortalecer la inmunización de personas mayores de 70 años.

De ese modo, las vacunas, luego del procedimiento de desaduanaje, recepción, control térmico, conteo, fraccionamiento y acondicionamiento, llegarán entre mañana domingo y el lunes a todas las jurisdicciones, informó la Presidencia en un comunicado.

Con 2.472.426 personas inoculadas con la primera de las dosis, cifra que supera los 2.234.913 de infectados registrados hasta ayer, el país buscará inmunizar a la mayor cantidad de personas con riesgo de vida y así enfrentar la llegada de una "inevitable" segunda ola de infecciones por coronavirus.

Según el criterio dispuesto por el Ministerio de Salud, en base a la cantidad de población de cada distrito y a la unidad mínima de embalaje, que es de 600 dosis por conservadora, la última partida de Sputnik V se asignó del siguiente modo: 127.800 dosis a la provincia de Buenos Aires y 22.800 a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Las otras dosis se distribuirán 3.000 a Catamarca, 9.000 a Chaco, 4.800 a Chubut, 27.600 a Córdoba, 8.400 a Corrientes, 10.200 a Entre Ríos, 4.800 a Formosa, 6.000 a Jujuy, 3.000 a La Pampa, 3.000 a La Rioja, 15.000 a Mendoza, 9.600 a Misiones, y 5.400 a Neuquén.

Además se distribuirán 6.000 a Río Negro, 10.800 a Salta, 6.000 a San Juan, 4.200 a San Luis, 3.000 a Santa Cruz, 25.800 a Santa Fe, 7.200 a Santiago del Estero, 1.800 a Tierra del Fuego y 12.600 a Tucumán.

El Monitor Público de Vacunación, el registro online que muestra en tiempo real el operativo de inmunización en el país, mostró que hasta esta mañana ya son 3.063.864 el total de vacunas aplicadas: 2.472.426 personas recibieron la primera dosis y 591.438 ambas.

En ese sentido, a un año del comienzo de la primera cuarentena dictada por la administración de Alberto Fernández, Argentina tiene contratos firmados por 65.400.000 dosis y ya fueron distribuidas 3.846.565 en todo el país.

La Casa Rosada pretende -en el corto plazo- conseguir que más envíos toquen la pista de Ezeiza y para ello cuentan los 3 millones comprados este mes a la china Sinopharm, nuevas remesas como la programada desde Moscú y las ansiadas AstraZeneca que se producen en colaboración con México.

Mientras tanto, la semana que termina hoy incluyó como punto saliente un mensaje del Presidente Alberto Fernández por cadena nacional en el que pidió extremar los cuidados para minimizar los contagios, discurso que coincidió con el luego emanado desde la reunión presencial del Consejo Federal de Salud.

Ese cónclave de responsables sanitarios sirvió, según palabras de Vizzotti, para comenzar a evaluar la posibilidad de "diferir la segunda dosis (de las vacunas) unos meses pero no dejar de aplicarla".

Entre los ministros y los representantes reunidos, sin embargo, ya existe consenso sobre un punto: La segunda ola es una "posibilidad concreta en la Argentina".

Respecto del primer aniversario del confinamiento, aquella medida -con nulos antecedentes en la historia nacional y que contó con el apoyo de los gobernadores provinciales- se tradujo en el aislamiento de la ciudadanía, la restricción de la circulación y el mantenimiento de unas pocas actividades de carácter esencial.

En la actualidad, desde el Gobierno nacional defienden aquella decisión que Alberto Fernández tomó a la luz de la evidencia "que se tenía".

Se destaca, sobre todo, que aquel rígido control ralentizó la primera ola y permitió la preparación del sistema de salud para afrontar el pico que llegaría unos meses después "sin que ningún argentino se quedara sin atención".

Fuentes gubernamentales explicaron que aún frente a una segunda ola, el escenario es distinto: no sólo cifran esperanzas en que las vacunas lleguen a tiempo para reducir internaciones y muertes sino que, adicionalmente, ahora existe un cúmulo de información que permite entender el mecanismo de difusión de la enfermedad.

"Ahora sabemos que los protocolos son efectivos si se los aplica bien y tenemos estadísticas de su funcionamiento. Por ejemplo, sabemos que los lugares de trabajo no fueron espacios de contagio masivo y sí lo son las reuniones sociales y el tránsito de las personas. El año pasado se tardó varios meses en aconsejar el uso del barbijo, ahora sabemos que es fundamental", explicaron a Télam en una importante oficina de la Casa de Gobierno.

Los confinamientos o el cierre de actividades no están, según señaló Vizzotti, en el menú más cercano, pero los especialistas observan a Europa: allí se han reimplementado cierres de escuelas y restricciones comerciales, herramienta que -aun siendo indeseables- deben tenerse a mano.

Sobre el tránsito con países del exterior, el Consejo de Ministros celebrado ayer se mostró unido para desalentar aquellos viajes que no sean esenciales mientras se dilata indefinidamente cualquier llegada de turistas extranjeros, una medida que se había evaluado hace tan sólo dos semanas.

"Existía la intención de acelerar una prueba piloto con Chile, se había charlado la idea que tenía apoyo, por ejemplo, del Gobernador de Mendoza. Pero en dos semanas cambió todo. esto es así de dinámico", dijo a Télam uno de los ministros que trabajan en el día a día sobre las alternativas de la pandemia. (Télam)