Por decisión del presidente Alberto Fernández, la Argentina asistirá a Chile en la provisión de gas natural para que en lo inmediato pueda "mitigar y sobrellevar la emergencia que atraviesa", informó hoy la Casa Rosada. Un temporal que azota las costas del Pacífico imposibilita el ingreso de los buques de gas natural licuado (GNL) a Chile. Esto llevó al gobierno de Sebastián Piñera a apelar a una vieja normativa internacional y pedir el auxilio del gobierno argentino, que pese al exigente contexto energético local, acordó enviar gas natural por gasoducto hacia Chile durante los próximos tres días. La maniobra comprende un volumen reducido, de hasta 2 millones de metros cúbicos por día a partir de mañana viernes y hasta el domingo. Desde Chile indicaron que, de lograr ingresar antes los buques, se reducirán los pedidos a la Argentina. Desde la Secretaría de Energía de la Nación se detalló que la situación en Chile es "excepcional". Es que por primera vez en 17 años las marejadas están impidiendo el ingreso de los buques de GNL al complejo regasificador de Quinteros, conjugándose la falta de esas importaciones con días de frío intenso. La Secretaría de Energía analiza el sistema energético nacional para dar respuesta favorable lo antes posible ante la solicitud que hiciera el Ministerio de Energía chileno por la "grave dificultad que enfrentan", dijo el Gobierno argentino. La posibilidad de asistir a Chile con gas proveniente de la Argentina se encuentra enmarcada en un esquema de aumento de la producción del mismo implementado a través del Plan Gas.Ar y refuerza así la complementariedad en materia energética entre ambos países. El Gobierno destacó que "se han autorizado exportaciones en firme hacia Chile durante el período estival, entre octubre de 2021 y abril próximo, por 6 millones de metros cúbicos". El Plan Gas.Ar fue puesto en marcha por el Ejecutivo el 20 de noviembre de 2020 a través del decreto 892/2020. Se trata de una iniciativa que apunta a producir 30.000 millones de metros cúbicos de gas argentino en cuatro años, generar un ahorro fiscal de 2.500 millones dólares y un ahorro en divisas de 9.200 millones de la misma moneda. JC/OM NA