El juicio por los delitos de lesa humanidad que se cometieron en el destacamento 144 de inteligencia de Mendoza durante la última dictadura cívico militar continuó hoy en el Tribunal Oral Federal Número 1 con la declaración de la antropóloga social Verónica Almada, que ofreció su testimonio en el debate como "testigo de contexto" sobre los efectos psicológicos que la tortura dejaba en los efectivos que la aplicaban.

Almada trabajó en el Ministerio de Defensa desde el 2010 al 2015 como parte del equipo de archivo de las Fuerzas Armadas que desclasificó documentación con el propósito de identificar información útil para las causas en la que se investigan crímenes de terrorismo de Estado.

“Esta acción va en contra la ética y la moral del cuerpo del Ejercito pero que sin embargo muchos se vieron obligados a realizarla. Esto ocasionó efectos psicológicos y psiquiátricos a algunos de los oficiales y reclamaron que estos actos sean reconocidos como enfermedades en sus en actos de servicio”, señaló.

En la audiencia virtual que comenzó cerca de las 10 y se extendió hasta las 14, el Tribunal compuesto por los jueces Alberto Carelli, Héctor Cortez y Alejandro Piña, escucho los detalles que dio la testigo sobre la estructura y división de trabajo del Ejército en todo el país en el periodo comprendido entre 1975 y 1983.

"El informe del que yo participé estaba referido al Ejercito. Puedo decir que el país estaba dividido en cuatro zonas de defensa, y en 1976 se agregó una más. Las primeras cuatro que se crearon estaban divididas en sub zonas, áreas y sub áreas que dependían de un comando en cuerpo del Ejército. Mendoza estaba junto a otras provincias en la zona 3, de la sub zona 33, del área 331”, detalló Almada.

Una vez finalizada la audiencia, el TOF llamó a un cuarto intermedio hasta el 30 de abril en que se espera nuevos testimonios en el marco de la megacausa por delitos de lesa humanidad. (Télam)