La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, afirmó hoy que "era difícil de prever" la presencia de un funcionario iraní acusado de participar en el atentado a la AMIA en la asunción del presidente Daniel Ortega en Nicaragua y dijo que "habría que preguntarle a Interpol por qué no llevó adelante la detención que tenía que llevar adelante".

"Los servicios de inteligencia de la Argentina no tienen injerencia en lo que sucede en Nicaragua, entonces era difícil de prever o de saber que esta situación iba a suceder", explicó esta mañana Cerruti en una conferencia de prensa en Casa Rosada.

De esta forma se refirió a la presencia del iraní Mohsen Rezai, acusado de haber participado en la planificación del atentado a la AMIA, en el acto de toma de posesión de Ortega.

En el mismo sentido, añadió que "la Cancillería ya se expidió sobre el tema, repudió la presencia en el acto, recordó que hay una alerta internacional de Interpol".

En ese marco, la portavoz sumó que "en todo caso habría que preguntarle a Interpol por qué no se enteró que iba a estar ahí (Rezai) o por que no llevó adelante la detención que tenía que llevar adelante".

"Entendemos que correspondía más a Interpol que a los servicios de inteligencia de Argentina resolver esa situación", definió Cerruti.

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Del mismo modo, amplió con que "el embajador (Daniel) Capitanich era la única representación del Gobierno argentino en la toma de posesión de Ortega, a pesar de que algunos medios habían hablado varios días de que altos funcionarios argentinos estaban en esa representación".

Y precisó que el diplomático "no conocía la cara de esta persona (del iraní), no estuvo en la misma habitación, no sabía que había sido invitado y efectivamente, como todos ustedes (la prensa), se enteró al día siguiente por la publicación de algunos diarios".

La Cancillería argentina emitió el martes pasado un comunicado donde de repudio por la presencia del iraní en el acto de asunción de Ortega.

Un acto que además fue destacado ayer por el el director de la Cancillería de Israel para América Latina, Jonathan Peled, quien se mostró "conforme" y "dio la bienvenida" al texto argentino.

"Estamos conformes y dimos la bienvenida al comunicado publicado por la Cancillería argentina, es un repudio y un reclamo que nos parece exactamente como debería ser. Coincidimos en que este señor tiene que ser extraditado a Argentina y debe enfrentar a la Justicia'', sostuvo Peled, en declaraciones reproducidas por la Agencia Judía de Noticias (AJN).

Para el diplomático israelí, la presencia en Nicaragua de Rezai, vicepresidente de Asuntos Económicos de Irán, "es una vergüenza hacia la Justicia argentina y la Justicia internacional. Es una afrenta a las víctimas del atentado a la AMIA y a las normas del derecho internacional". (Télam)