El Partido Obrero vive un intenso cruce entre la dirigencia que acusa a Jorge Altamira y a otros referentes de no acatar las estrategias electorales y, como contrapartida, desde ese grupo apuntan contra la dirección de la fuerza por un velado intento de "expulsión".

A medidados de junio, el grupo encabezado por Altamira emitió un comunicado interno en el que anunciaban la creación de una "fracción pública" del PO, planteando por escrito diferencias que ya se habían enunciado en los congresos partidarios celebrados con anterioridad.

Hacia el fin de semana pasado, la situación decantó en acusaciones cruzadas, con Altamira denunciando la intención de la cúpula partidaria de expulsarlo y, en la otra orilla, la dirigencia afirmando que el histórico dirigente del trotskismo vernáculo "se aparta con su grupo para no acatar las decisiones de la mayoría".

El precandidato a jefe de Gobierno por el FIT-Unidad, Gabriel Solano, desmintió hoy que el PO haya expulsado a Altamira, aunque dijo que la dirigencia de esa fuerza "tomó nota" de la decisión de quien fuera su líder por más de veinte años de "retirarse de la organización".

Jorge Altamira

"El Partido Obrero no expulsó a nadie, sólo tomamos nota de que él (por Altamira) decidió armar su propio espacio político", señaló Solano a Télam y Radio Ciudad.

El actual diputado porteño se encargó de aclarar que, antes de esta situación, se dieron "todas las garantías de debate interno", pero que Altamira "arma su grupo para no acatar la decisión de la mayoría abrumadora del Partido".

La principal diferencia quedó planteada en las discusiones sobre la estrategia electoral de la izquierda para las próximas elecciones nacionales.

Mientras que Altamira y su grupo sostenían que debía hacerse campaña bajo la idea "fuera Macri", el sector dominante del Partido Obrero entiende que eso significa "ubicarse en el llamado a votar a Fernández-Fernández", algo que rechazan.

Solano afirmó que Altamira "quedó en una minoría muy pronunciada" en los congresos partidarios "y decidió no acatar lo que se votó, sino formar su propio grupo"

"Nuestro partido es muy democrático, hicimos un congreso de 4 días y dos conferencias electorales. En todas hay debates y documentos, los delegados votan. Esto no pasa en otras fuerzas políticas", estimó Solano.

Altamira, quién es acompañado en su decisión por otros dirigentes como el ex legislador Marcelo Ramal, llegó a afirmar que la dirección del PO ha tomado decisiones que ponen en "crisis" a la fuerza y esa "deriva política" está "blindada con métodos de patota, ataques personales, descalificaciones y espionaje".

En diálogo con Télam, Ramal reconoció que durante todo el año pasado el sector disidente intentó que la política adoptada fuera para denunciar "el agotamiento del macrismo y la llamada a una asamblea constituyente", algo que fue desestimado por la cúpula partidaria.

Ramal afirmó que se constató "censura" a las opiniones de su grupo dentro de los órganos de difusión partidarios, por lo que se decidió fundar una "tendencia pública, dentro de el Partido, con el derecho a difundir las ideas a la sociedad".

"Nosotros llamamos a votar incondicionalmente al Frente de Izquierda", aclaró Ramal y dijo que su militancia seguirá siendo dentro del Partido Obrero. (Télam)