El exministro de Defensa, Oscar Aguad, consideró hoy que el caso del presunto contrabando de armas a Bolivia durante la presidencia de Mauricio Macri "no está en la agenda de los argentinos", y aseguró no tener conocimiento sobre el envío de material represivo al país vecino, cuando en noviembre de 2019 se consolidaba el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales.

"La única actuación del Ministro de Defensa bajo mi gestión en ese tema fue poner un avión para trasladar gendarmes en una acción humanitaria a Bolivia. Había que cuidar la Embajada argentina en ese país. No tengo ningún conocimiento sobre municiones no declaradas. Creo que todo lo que subió al avión se declaró", señaló Aguad en declaraciones a la radio online Futurock.

En ese sentido destacó que se trata de "un problema de Gendarmería" y que es una cuestión que tiene que "resolver la Justicia".

"Lo que me preocupa y molesta es que este Gobierno haga de estos temas causas judiciales para igualar unas conductas con otras. Los que se robaron el país, se robaron del país. Pretender que alguien vaya a hacer revoluciones a Bolivia con balas de goma me parece ridículo", completó.

Además criticó las preguntas de los entrevistadores porque sostuvo que desaprovecharon el tiempo para hablar con "gente que puede opinar y tiene experiencia sobre el país", en relación a su trayectoria política.

"Esta bueno hablar de los problemas de la Argentina. ¿A quién le puede interesar que hayan subido municiones de goma a un avión? No creo que el país tenga en su agenda lo que paso en ese avión", apuntó.

Además al ser consultado sobre el reclamo del Presidente chileno, Sebastián Piñera, sobre la llamada medialuna de más de 5 mil km cuadrados que la Argentina incluye en su plataforma, Aguad dijo que "la única salida es el dialogo" y relacionó el reclamo con el hecho de que el mandatario "está en campaña electoral".

"No me gusta para nada lo que hizo Piñera y la única forma que tiene la Argentina es convocando al dialogo y demostrándole a Chile que esta equivocado con las resoluciones de la ONU", aseguró.

Por otra parte, sostuvo que la campaña en Córdoba es "muy tranquila" y la convivencia en la interna es "civilizada, políticamente hablando".

"El radicalismo se está reconstruyendo después de una gran crisis y eso me parece buenísimo, porque viene de una larga crisis que forma parte de la argentina", destacó.

Y agregó que "hoy su cabeza esta puesta" en esa reconstrucción y que buscan "no dividir" a quienes quieren representar.

"Quienes votan al radicalismo y al PRO es la misma franja de la sociedad, compartimos al electorado. Haber hecho una síntesis del deseo y las aspiraciones de un elevado numero de ciudadanos de argentinos es una gran virtud de este espacio y nosotros asumimos su representación", sintetizó. (Télam)