La defensa de uno de los acusados en un juicio en Jujuy por presunta sustracción y destrucción de un expediente judicial en 2009, en el que está acusada también la dirigente social Milagro Sala, denunció hoy que el tribunal a cargo del proceso vulneró "el derecho a la defensa" del imputado, afectado por serios problemas cardíacos tras haber sufrido un preinfarto.

Así fue expresado por el letrado Juan Cabezas, defensor del abogado Alberto Bellido, quien hoy es sometido a "una operación a corazón abierto" y, al igual que Sala y al empleado judicial Marcos Romero, es juzgado por el Tribunal Criminal 3 de Jujuy que decidió mantener la audiencia prevista para el miércoles próximo en el marco del proceso.

Bellido ingresó esta mañana al quirófano de la clínica Lavalle para someterse a una intervención quirúrgica tras sufrir un pico de presión la semana pasada durante una de las audiencias en la que había recusado al fiscal Diego Funes y había acusado por extorsión al titular del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Sergio Lello Sánchez.

Ese día, Bellido, exbogado de Sala, se retiró del recinto con una dolencia en el pecho y luego se confirmó que había sufrido un preinfarto.

La defensa de Bellido cuestionó hoy al Tribunal Criminal 3 por haber decidido continuar con el juicio el próximo miércoles, pese al estado de salud de su cliente.

En conferencia de prensa, junto a familiares de Bellido, Cabezas advirtió que los jueces "están decididos a que siga el proceso".

"La justicia de la provincia ha optado por avanzar sin tener en cuenta en absoluto el estado de salud de Bellido", denunció y señaló que su cliente "personalmente tenía mucho interés en declarar para que se sepa la verdad".

Recordó que Bellido incluso había solicitado un careo con uno de los testigos, David "Pilo" Mansilla, exaliado de Milagro Sala, pero su estado de salud se lo impidió.

"Esto afecta directamente el derecho de defensa del doctor Bellido, él solicitó declarar para contradecir todo lo que declaró Mansilla, cuando se inició este proceso allá por el 2017 ante el juzgado del doctor (Pablo) Pullen Llermanos donde lanzó acusaciones y no se nombró un defensor oficial para que controle estas declaraciones", cuestionó.

Por su parte, Guillermina, hija de Bellido, pidió que "paren con la persecución contra mi papá" y cuestionó que a los magistrados "no les importa nada la vida de una persona".

El viernes pasado, con el objetivo de notificarlo en la clínica privada donde se encuentra internado, "dos personas del Poder judicial quisieron entrar a la fuerza a la terapia, sobrepasando la seguridad en un accionar inhumano", relató la hija de Bellido.

Por otra parte, Cabezas y su colega Julian Palmieri se refirieron también en la conferencia de prensa a la situación del testigo José Luis Ruiz, quien en la primera audiencia acusó a fiscales del MPA de haberse contactado con él para ofrecerle trabajo y dinero y señalaron que "ahora teme que la justicia le dicte una medida de coerción personal".

Ruíz, uno de los dos testigos que declararon hasta el momento, propuesto por la fiscalía, dijo que el jefe de los fiscales, Segio Lello Sánchez, lo había extorsionado para "hundir a Alberto Bellido".

En 2009 desapareció un expediente de un juzgado de Jujuy. En 2012, la causa se cerró sin imputados por falta de pruebas, con el único testimonio de "Pilo" Mansilla, exintegrante de la organización social Tupac Amaru.

La causa fuera reabierta en 2017 con Bellido, Sala y Romero como imputados, luego de una acusación de Mansilla, quien le habría ordenado a Bellido "robar el expediente".

(Télam)