El abogado que defiende a la dirigente social Milagro Sala en el juicio por la sustracción y destrucción de un expediente judicial en 2009 denunció que hay un "entramado de presiones y persecuciones" por parte de los integrantes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) contra su clienta y otros imputados.

Marcos Aldazábal manifestó que en la última audiencia se presentaron pruebas conteniendo llamados telefónicos y mensajes de WhatsApp entre fiscales y el exabogado de la líder de la organización Tupac Amaru, Antonio Alberto Bellido, también acusado, pero el Tribunal lo Criminal N°3 no las consideró y las rechazó, como la totalidad de los planteos efectuados por la defensa.

"En las últimas semanas salieron la luz muchas cosas que ya sabíamos, sobre los aprietes y persecuciones a distintas personas para que declaren contra Milagro", afirmó Aldazábal en declaraciones a la radio AM 750.

Jorge Ruíz -exempleado judicial que testimonió en la apertura del juicio el 18 de agosto- reveló que recibió un ofrecimiento de trabajo y dinero por parte fiscales del MPA para declarar contra Bellido y Sala.

"Un funcionario del MPA me dijo personalmente que si declaraba a favor de ellos volvería a trabajar", aseguró el testigo.

A ese testimonio se sumó la declaración del propio Bellido, quien exhibió en un papel datos impresos de las comunicaciones telefónicas establecidas que algunos fiscales mantuvieron con él.

"Al primer testigo (Ruiz) le ofrecieron un cargo, pero como se negó a declarar le hicieron seguimiento, lo persiguieron", denunció Aldazábal, y agregó respecto a la audiencia del lunes pasado que a Bellido le propusieron "una suerte de acuerdo para que fuera sobreseído".

"Con su declaración buscaban acallar a este otro testigo para ir en contra de Milagro Sala", dijo el letrado.

La audiencia anterior fue suspendida luego de que Bellido se descompensara tras haber denunciado las comunicaciones de los fiscales, que motivaron que su defensa recusara al fiscal Diego Funes por su falta de objetividad en el proceso.

"(A Bellido) lo llevaron a una reunión con el jefe de los fiscales (Sergio Lello Sánchez), quien le dijo 'te arreglo este problema (por el juicio), pero necesitamos que presentes un escrito por el cual le iban a dictar la prescripción' si declaraba contra Milagro. De esta forma acallaban lo dicho por el testigo Ruiz", detalló Aldazábal.

El abogado consignó además que una de las llamadas hechas a Bellido pertenece al hijo de uno de los jueces del tribunal que es funcionario en el MPA.

"Se terminó desatando todo un escándalo a partir de estas revelaciones de armado de causas", expresó. (Télam)