El intendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, encabezó el acto de inauguración del nuevo edificio del “Pequeño Hogar Dr. Horacio Antonio Arrastúa”, un espacio amplio, moderno y acorde a las necesidades de los niños/as y del personal que trabaja en la institución, y que fue construido en el sector de ingreso a la Ampliación Urbana.

El Pequeño Hogar es una institución de abrigo que brega por los chicos/as que ven sus derechos vulnerados, y cumple con una tarea clave y silenciosa en un trabajo articulado entre el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de Niños/as y Adolescentes; la Justicia y la subsecretaría de Desarrollo Humano del Municipio.

“Es un día muy especial, esto que vamos a inaugurar es el fruto de un trabajo de mucho tiempo, de mucho esfuerzo y que bajo ningún punto de vista debe ser interpretado como un logro individual”, señaló Fernández, para agregar que “éste es el fruto de la inteligencia colectiva de una comunidad como la de Trenque Lauquen, que ha sabido vincularse y trabajar con el Gobierno nacional y provincial para lograr los objetivos que nos proponemos”.

Del acto, que fue muy emotivo y en el que se puso de relevancia el trabajo en pos de los chicos/as, participaron los hijos del ex intendente Horacio Arrastúa junto a sus familias; el diputado provincial Valentín Miranda; los secretarios de Gobierno y de Gestión y Planificación, Gustavo Marchabalo y Martín Borrazás, respectivamente; la subsecretaria de Desarrollo Humano, Cristina Ferster, y equipo de gobierno de la municipalidad de Trenque Lauquen; el coordinador del Pequeño Hogar, Joaquín Amicone; toda la comunidad del Pequeño Hogar y también los chicos/as y personal de la Casa del Niño.

También estuvieron presentes las Dras. María Florencia Marchesi (Jueza del Juzgado de Familia) y Gabriela Martínez (Jueza del Tribunal Oral Criminal), Presidenta y Vicepresidenta del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial de Trenque Lauquen respectivamente; las Dras. Sandra Freijoo y Luisa Garay, integrantes de la Comisión de Abogados del Niño del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Trenque Lauquen; la Dra. Mercedes Esnaola, Defensora Oficial; el Fiscal General Departamental, Dr. Roberto Rubio; la Dra. Karina Talarico, agente fiscal del Departamento Judicial de Trenque Lauquen, y el Dr. Raúl Frizza, secretario de la Fiscalía General.

Además, asistieron el jefe de la Departamental de Trenque Lauquen, Comisario Marco Antonio Arregui; el titular de la Comisaría Primera de Trenque Lauquen, Comisario Diego Ghinzani y María del Carmen Ripamonti, jefa interina de la Comisaría de la Mujer y la Familia.

El acto contó también con la participación del Presidente del Honorable Concejo Deliberante, Alberto Rodríguez Mera, y concejales, representantes del Servicio Local de Trenque Lauquen, del Consejo Escolar, de instituciones intermedias, dirigentes y vecinos/as.

Durante el encuentro se recordó que la creación del Pequeño Hogar fue impulsada por Don Horacio Arrastúa, un gran dirigente de comportamiento ético y político intachable que durante su gestión se ocupó de este lugar, ubicando esta institución en ese entonces en el edificio que hoy ocupa la Casa del Niño “Conrado Villegas”. El objetivo era no desarraigar de su familia ni de la ciudad a los niños menores de 0 a 13 años que por diversas circunstancias familiares no podrían estar en sus hogares.

Su inicio se ubica en una vieja casona de la calle Dorrego al 200, luego el ex intendente Jorge Alberto Barracchia lo mudó a un anexo de la Casa del Niño y la última mudanza la encomendó el ex intendente Juan Carlos Font que usó el edificio que dejó el Centro Educativo Complementario, donde funciona ahora en calle Rivadavia.

A mediados de la década del ‘90, una comisión crea el Hogar de María que protegía a los niños/as de 0-5 años, y en 1998 el municipio les otorga el edificio del ex Jardín 905, esta institución en 2008 por medio de la Ordenanza 3016/08 se fusiona con el “Pequeño Hogar”, permitiendo en la actualidad albergar y proteger a niños/as de 0 a 13 años.

En 2007, ubicado en la antigua casa de Rivadavia 44, ex Centro Educativo Complementario nº 801, por Ordenanza 2873/07 se le impone el nombre de “Horacio Arrastúa”.

Por Ordenanza nº 1682/1998 del Honorable Concejo Deliberante, se otorga en cesión de uso a favor de la Comisión del Hogar de María el inmueble de propiedad municipal, y luego por Ordenanza nº 2873/2007, se celebra el convenio con el Hogar de María de Trenque Lauquen, a fin de transferir al Municipio de Trenque Lauquen dicho establecimiento asistencial.

El Pequeño Hogar es una institución trenquelauquense de abrigo que brega por los derechos de los chicos/as que se ven vulnerados uno o más de sus derechos. Tiene casi 40 años la entidad y cumple con una tarea clave y silenciosa para la comunidad. Su funcionamiento depende del trabajo mancomunado del Servicio Local y un accionar en conjunto con la justicia y la Subsecretaría de Desarrollo Humano.

En el espacio del “Pequeño Hogar” se desarrollan tareas lúdicas recreativas, educativas, y se los acompaña en el proceso de la restitución de derechos.

El edificio está implantado en la Ampliación Urbana, sobre la Avenida Jorge Alberto Barracchia, y tiene una superficie cubierta de 370 mts2 y 24 mts2 semicubiertos.

Como regalo para el Pequeño Hogar se decidió la realización de dos (2) maravillosos murales, uno interior y otro exterior, con la idea de juntar el arte mural con la arquitectura, y el “arte de la construcción”. En el acto, se felicitó especialmente a quienes llevaron adelante el trabajo: los muralistas locales Germán Villamor y Nicolás Miramont.

Luego de la bendición impartida por el Padre Juan Pellegrino y el Pastor Mario Urroz, llegó el momento de los discursos que estuvieron a cargo del intendente Fernández, de la Jueza María Florencia Marchesi y la subsecretaria de Desarrollo Humano, Cristina Ferster, quienes coincidieron en resaltar la importancia de la obra, la labor de contención que brinda la institución y el trabajo articulado que llevan adelante el Municipio, la Justicia y el Servicio Local.

LA OBRA

El nuevo edificio, inserto en el predio programado para el Parque lineal, sobre la avenida Jorge Alberto Barracchia, comenzó a ejecutarse en octubre del año pasado y cuenta con una superficie cubierta de 370 mts2 y 24 mts2 semicubiertos.

Alberga cuatro dormitorios comunes, un dormitorio destinado para bebés, dos baños grandes para varones y para mujeres, dos baños para personas con discapacidad, y un lavadero con sector de guardado que está dispuesto de lockers con llave para la privacidad.

Además, el edificio tiene un hall de acceso distribuidor, un SUM (Salón de Usos Múltiples) amplio con doble altura, un comedor con doble altura, una cocina amplia con dos grandes mesadas, y equipamiento necesario, un baño privado para el personal, un sector de guardado, un gabinete de psicología, un sector administrativo, y un depósito de mercadería seca que abastece la cocina.

Los metros semicubiertos están compuestos por una galería que genera un espacio de relax y genera una transición entre los espacios del SUM/Comedor, con el patio. Esta galería se pensó para que allí los chicos/as puedan disfrutar del patio, caminar, leer un libro, escuchar música, compartir eventos con sus pares, dándole un plus al edificio, generando sombra y resguardo al mismo.

El edificio se conecta entre sí con pasillos cómodos, pensado para que pueda circular alguien con movilidad reducida, y sin problemas.

La inserción del edificio en el parque no es un detalle, es la mera búsqueda de una vinculación de nuestros niños/as a un sector verde, recreativo de una parte de la ciudad, porque en los parques o plazas son los lugares donde ocurren eventos que nos marcan para siempre.

Se buscó en la estética del edificio, generar una imagen sobria, delicada y austera, en donde cada elemento ubicado en su lugar genera una armonía y una belleza destacable, se buscó trabajar con colores claros, grises, blancos, detalles en negro, que brindan una imagen que se destaca por la pureza de sus elementos.

Sobre las aberturas más grandes se pensó en un anillo de hormigón revestido con un material cementicio, que destaca las aberturas y le da movimiento a la fachada, de esta manera no se forma una fachada plana pero sí una fachada monocromática, en el cual el juego de luces y sombras realzan el edificio.

Las salientes no solo conforman un aspecto estético, sino que sirven de parasoles y protectores de las aberturas.

El edificio tiene un agregado muy especial: dos murales, uno en el interior y otro en el exterior del edificio. La búsqueda de ejecutar los murales reside en aspectos que tienen que ver con unir el arte mural con la arquitectura, el “arte de la construcción”. Teniendo en cuenta la importancia de estas artes para nuestra ciudad, no podía faltar un mural representativo, que ilustre y que enseñe la vida en la niñez, un elemento gráfico que acompaña la forma del edificio, mostrando y representando momentos icónicos guardados en la memoria de los que allí transitan.