Poco después de que el presidente Alberto Fernández presentara un escrito de 36 páginas ante el juez Sebastián Casanello, en el que pidió su sobreseimiento por la reunión que se realizó en Olivos el día del cumpleaños de su compañera, Fabiola Yañez, el 14 de julio de 2020, el fiscal federal Ramiro González pidió la apertura de una investigación penal para determinar si en aquella ocasión se violó el decreto que prohibía las reuniones sociales.

En este sentido, el primer mandatario, quien se presentó ante la Justicia por derecho propio y sin abogado patrocinante, propuso reparar el daño potencial que se hubiere causado donando la mitad de su sueldo al Instituto Malbrán durante cuatro meses.

Quien se hizo eco de esta información fue la diputada provincial y vicepresidenta de la UCR, Alejandra Lordén. A través de su cuenta de Twitter, la legisladora lanzó: “En pocos días, Alberto Fernández, el presidente de la fiesta clandestina en Olivos, mintió, le echó la culpa a su pareja, se ‘arrepintió’ a los gritos, dijo que no hubo delito y ahora pretende zafar en la Justicia donando el 50% de su sueldo por cuatro meses. Tiene la cara de piedra”