Escuchá la entrevista exclusiva de GRUPOLAPROVINCIA.COM con Claudia Neira.

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Claudia Neira.

Hubo un intento de ocupación en el edificio del Barrio Mugica días atrás, en viviendas que en 2016 estaban listas para ser entregadas pero el Gobierno porteño nunca lo hizo y terminaron deteriorándose. Desde el Frente de Todos volvieron a exigir que el Gobierno porteño ponga en valor esas viviendas y las entregue en forma urgente. ¿Considera esto como un caso inédito de mala administración?

Sí, absolutamente. Imaginate que el estado porteño no solo tenía el final de obra sino que había muebles adentro como para ser entregadas estas 120 viviendas. No se entregaron, se dejaron deteriorar hasta el día de hoy.

Ante permanentes reclamos nuestros, como pedidos de informes, el año pasado yo presenté un proyecto de puesta en valor, seguimos esperando.

Y la verdad que es una situación muy compleja porque este barrio, el Barrio Padre Mugica en Lugano, viene con una historia muy difícil donde la gran parte de la gente que lo habita viene de Villa El Cartón, que sufrieron un incendio debajo de un puente hace muchos años atrás, y otra parte por la relocalización de todo lo que fue el Barrio de Barracas. Es toda gente que viene muy golpeada de la vida.

"Es un caso de pésima administración, de dilapidación de recursos y de vulneración de derechos"

En el caso de la gente de Villa Cartón, vienen a partir de una ley de la Legislatura, con un derecho a tener una vivienda y hoy hay beneficiarios que esperan esa vivienda, que tienen nombre y apellido, gente que incluso está recibiendo un subsidio habitacional por parte del estado porteño a instancias de la justicia.

Estas 120 viviendas terminadas en el 2016 no se entregaron, la gente sigue esperando y el estado tiene que volver a invertir en terminar y poner en valor viviendas que ya estaban para ser entregadas. Es un caso de pésima administración, de dilapidación de recursos de los porteños y las porteñas, y de vulneración de derechos de personas que vienen de sufrir muchísimo.

Legisladora porteña del Frente de Todos, Claudia Neira

¿Nota que hay una desidia del Gobierno porteño en relación a las viviendas para los barrios populares?

Sí, sí, claro. Una absoluta desidia en todo sentido. Hablan de integración de los barrios populares, como en la ley que pusieron a consideración hace unos días atrás de Integración Productiva, y hablaron que de esa forma iban a crear empleos, y cuando uno fue a ver lo que decía la letra de la ley lo que descubrimos es que la forma que encontraba para incentivar y para integrar productivamente a los barrios era generar unos beneficios impositivos enormes que beneficiaban de una manera descomunal principalmente a las grandes cadenas y a las grandes empresas.

¿Por qué? Porque los descuentos que se pueden hacer en Ingresos Brutos de lo que se invierte en los barrios populares, en poner un negocio, en poner una carnicería, un Farmacity o un Rapipago, todos negocios que ya han obtenido la concesión, lo que invierten lo pueden descontar de Ingresos Brutos, pero no de los Ingresos Brutos de ese barrio sino de lo que pagan en materia de Ingresos Brutos en toda la ciudad.

Entonces, lo que uno ve es que no es lo mismo lo que se beneficia una persona que invierte en un comercio en un barrio, una PyME, que una cadena. ¿A quién beneficia? A los habitantes de esos barrios populares, no.

Si usted pudiera definir en términos generales en cuanto educación, salud, obras, la gestión de Horacio Rodríguez Larreta en la ciudad, ¿con qué palabras lo haría?

Yo creo que es un estado que no planifica, que tiene políticas que son reactivas a dos cuestiones. Son reactivas al impulso de algún grupo de amigos poderosos o son reactivas a las necesidades del marketing y de los focos group que hacen.

“Las políticas del estado porteño son reactivas al impulso de amigos poderosos o a las necesidades del marketing”

No hay una planificación, no hay un modelo de desarrollo productivo, de desarrollo económico, no hay un modelo para crear empleo en serio en la Ciudad de Buenos Aires, y se ve en los datos que en todo el país el empleo asalariado se ha recuperado, incluso ha superado en la mayoría de las provincias los indicadores del 2019, y en la Ciudad de Buenos Aires no ha llegado ni a la mitad de la prepandemia.

Claramente, lo que uno está viendo es que no hay política económica de la ciudad. Hay un estado que no planifica, un estado reactivo, un estado que genera muchas acciones que tienen que ver con lo publicitario pero que no tiene ni una mirada a largo plazo ni un modelo al cual ceñir sus diferentes políticas