Diputados nacionales y legisladores provinciales del PRO emitieron hoy un comunicado conjunto en el que expresan su “profunda preocupación” porque en las escuelas bonaerenses se asocian “aviesamente” los discursos de odio con figuras de la oposición, medios de comunicación y la Justicia.

Los diputados y senadores proístas hacen responsable de este “adoctrinamiento” (como lo llaman en su texto) a la “agrupación político-sindical que domina la estructura de la Dirección General de Cultura y Educación”, el organismo que conduce Alberto Sileoni y que es básicamente el Ministerio de Educación provincial.

 

A partir del atentado contra la vida de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández, se da en las aulas “una bajada de línea perfectamente articulada con el discurso elegido por el kirchnerismo”, arguyen los legisladores.

 

“Una cosa es trabajar en pos de una convivencia pacífica y plural, otra muy distinta es señalar voces críticas como instigadores de un delito aberrante. Actuar de ese modo es una actitud anti democrática y autoritaria”, afirman en el comunicado, que lleva por título “No vamos a permitir el adoctrinamiento en las escuelas”.

“La escuela debe volver a una verdadera construcción de ciudadanía plena. Nunca podremos alcanzarla a través de la cancelación, la demonización del que piensa distinto y mucho menos con la invención de relatos infundados que atentan contra los pilares básicos de cualquier democracia sana”, advierten.

Afirman además que “la diversidad, lejos de ser un obstáculo, es un objetivo al que debemos apuntar si realmente queremos vivir en una sociedad inclusiva, crítica y tolerante”.

“El adoctrinamiento a los chicos es la escuela del odio. No lo vamos a permitir”, concluye el texto