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20221201 Anahí Bilbao

–Llegado ya el mes de diciembre, ¿qué balance se puede hacer de la actividad legislativa de este 2022 en la Cámara baja?

Bueno, en principio hay que decir que fue un año raro, tal vez como consecuencia de la pandemia. Éste va a ser el primer año que lo hicimos en horario completo, con la oficina funcionando totalmente. Así que, en ese sentido, raro, y corto, porque con el Mundial, con la pasión que tenemos los argentinos, en este mes de noviembre declina un poco la actividad, a causa de que todo el foco está puesto en el Mundial.

Por otro lado, fue un año en que, en lo personal, en la oficina, en el bloque trabajamos muy bien. Pero esto no se ve reflejado en la Cámara, no lo ve la gente, porque queda en el trabajo interno. El trabajo de comisión fue pobre, sacándose gran cantidad de declaraciones, y casi ninguna ley sale atravesando todo el circuito que está previsto para que una ley salga de modo natural. La mayoría de las leyes salen sobre tablas. Es frustrante, porque uno trabaja en torno a un tema, lo empieza a desentrañar, lo comprende, ve la necesidad y de pronto queda ahí.

Eso por un lado. Por otro, decir que el trabajo fue intenso, fue interrelacionado con otros diputados, fue en el territorio muy lindo. Ayer tuvimos reunión de nuestro equipo de trabajo, aquí, durante cinco horas, para hacer dos cosas: evaluar el año, como hacemos cada vez, y empezar a proyectar por lo menos los primeros meses del próximo año, porque si no se nos vienen encima y tardamos en dar el puntapié inicial.

Emprendedores funcionó muy bien, excelente. La Ecoferia, que es un proyecto territorial que nosotros tenemos, igual que Emprendedores, pero relacionado con el cambio climático, con la basura, con la ecología, para los alumnos que asisten a la escuela primaria y al jardín, funcionó excelente también. Las visitas territoriales también. Y la interrelación del territorio con la ciudad de La Plata, que es donde tenemos la oficina central, también.

En general hicimos un balance que ha sido positivo. Dejamos sembradas muchas cosas para el próximo año. Así que bien, contenta.

–Me da el pie para preguntarle cuáles son los desafíos fundamentales para el próximo año.

Trabajar con intensidad en educación. Trabajar con intensidad en producción, pero ya arriesgándonos un poco más en cuanto a emprendedorismo, que es nuestro caballito de batalla dentro de lo productivo. Tenemos una ley intachable. De hecho, mañana estaré en el Congreso de Ambiente de La Plata, hablando justamente de la primera ley presentada en la provincia de Buenos Aires sobre cambio climático. La ley es bárbara y todavía sigue dando vueltas en la Cámara. Eso también es una gran frustración. Pero ahí vamos a enfocarnos.

No fue muy bueno tampoco el accionar de Igualdad de Oportunidades, porque hay un tema de interpretación en la Cámara. Cuando nosotros evaluamos igualdad de oportunidades, hablamos de ancianos, personas con discapacidad, género, digamos, las minorías. Y sin embargo, a la comisión llega solamente lo relacionado con mujer. Digamos que hay un tema de interpretación que nosotros vamos a retomar. Y otra cosa cosa que vamos a hacer en 2023 es trabajar con aquellas carreras para salida laboral rápida y vamos a dar instrumentos en este sentido para todos los adolescentes y aquellos de cualquier edad que quieran ubicarse en un trabajo. Un poco para estimular quedarnos en Argentina; lamentablemente vemos cómo nuestros hijos se escapan y se van.

–Ahora se viene uno de los debates fundamentales, que es el del Presupuesto 2023. ¿Ha podido analizar junto a su equipo los lineamientos generales de este presupuesto? ¿Tiene una opinión formada al respecto?

Sí, pero mirando desde el punto de vista de la sexta sección electoral, el primer llamado de atención fue que hay un municipio de la sexta sección electoral que directamente no está incorporado en el anexo del Presupuesto, casi como una falta de respeto. (Nota del Editor: se trata del municipio de Coronel Dorrego.) Así que trabajamos en este sentido, porque todos los municipios de la provincia de Buenos Aires tienen, por ejemplo, la necesidad de vivienda. Creo que las prioridades suelen estar distorsionadas. Seguimos con las Casas de la Gobernación en cada una de las localidades, y esto me parece un atropello, haciendo falta viviendas, que es una necesidad básica. Para mí, si bien hay problemas edilicios en cuanto a la educación, tenemos que empezar a pensar en una revolución educativa que tenga que ver con, digamos, zarandear los contenidos básicos: qué necesita hoy un educando para desarrollarse en plenitud en el siglo en que vivimos. Es como si estuviéramos con una escuela de cien años atrás. Entonces, cuando hacemos la mirada, hacemos sólo la mirada edilicia. Que es verdad que hay cuestiones que solucionar en ese tema. Por supuesto que yo vengo del interior y en el interior las escuelas están muy bien, pero conocemos el problema del Gran Buenos Aires, con el tema edilicio de las escuelas. Pero tienen un presupuesto específico para eso dentro del Presupuesto provincial.

Una cuestión que también quedó de lado es el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM). Eso era un fondo que se les daba a los municipios de modo equitativo y no a discreción del señor gobernador, que permitía a cada uno desarrollar un proyecto en particular que por ahí desde la Provincia no se había detectado. Y la verdad que lamento eso en este Presupuesto.

–Lo mismo con el Fondo de Seguridad...

Exactamente. Pasa exactamente lo mismo. Si vamos a hablar de seguridad en la provincia, ha dejado muchísimo que dejar. Yo vengo de un pueblo, que es Laprida, donde murió Daiana Abregú en una comisaría. Este hecho es simbólico, en el sentido de que estas historias se repiten a lo largo de la provincia. Tenemos un tema muy fuerte que solucionar ahí