Escuchá la entrevista exclusiva de GRUPOLAPROVINCIA.COM con Alejandro Finocchiaro.

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Alejandro Finocchiaro

Me gustaría conocer el análisis que hace de la llegada de Sergio Massa al Gabinete nacional.

Ha sido una decisión del Presidente de la Nación. Massa ya era parte del Gobierno, porque el Gobierno no es solo el Poder Ejecutivo. Era una de las tres patas sobre las que se asienta el Frente de Todos.

Es un momento muy difícil, muy crítico del país, quizás mucho más crítico que el '89 o el 2001, porque acá además de un problema económico, un problema político y un problema social, tenemos un tejido social destrozado, que es muy difícil poner a andar de vuelta.

"Además de un problema económico, político y social, tenemos un tejido social destrozado, que es muy difícil poner a andar de vuelta"

Estamos viviendo una experiencia inédita. El presidente Fernández ha quedado relegado al papel que tienen en general los jefes de Estado en los sistemas parlamentarios: meramente protocolar.

Hoy la centralidad está ocupada por Massa, que finalmente es un ministro, y Cristina Fernández. Y eso es muy raro, es muy raro en la democracia argentina que es fuertemente presidencialista.

Usted señalaba la preocupación que siente por la descomposición del tejido social; es algo que marca constantemente. ¿Nota que es una situación inédita que se da en el país?

Sí, y que tiene que ver con no solo una cuestión económica. En las anteriores crisis, esas crisis económicas y políticas como fue el final del Gobierno de Alfonsín, el final del Gobierno del presidente De la Rúa, produjeron dolor obviamente, pero el tejido social no estaba destrozado en términos culturales, en términos de valores morales. Entonces, terminado el problema económico, inmediatamente se reconstituía.

"Vamos a tener que poner una capacidad muy grande para volver a poner en eje tres valores centrales : honestidad, orden y autoridad"

Un plomero, un carpintero, un mecánico o cualquier otra profesión que habían perdido su trabajo en el '89, a lo mejor en el '91 ya estaba de nuevo en carrera. El problema es que hoy tenemos que el kirchnerismo en estos 20 años ha atacado el valor del trabajo a través de la cultura del planerismo. Ha atacado insólitamente el valor del mérito. El presidente Fernández lo dice a cada rato, porque él asocia mérito con competencia, cuando el mérito es la superación de uno mismo, es dar lo mejor de uno mismo.

Todo eso hace que aun cuando este pase el vendaval económico, el volver es muy difícil con chicos que no trabajan ni estudian, con chicos que no han visto trabajar a su padre o a su abuelo.

Esta chica que ha pasado por todos los medios de comunicación en los últimos días diciendo que para qué iba a trabajar si con los planes ganaba lo mismo adolece increíblemente de una lógica impecable. Esa situación que ha creado el kirchnerismo es muy difícil de salir.

Vamos a tener que poner una capacidad muy grande del Estado para volver a poner en eje tres valores que me parecen centrales en la República Argentina: honestidad, orden y autoridad.

Luego de la renuncia de Sergio Massa a la presidencia de la Cámara de Diputados, asumió Cecilia Moreau. ¿Qué consideración le merece la llegada de Cecilia Moreau a la titularidad del cuerpo?

Yo creo que es significativo en términos de que en 158 años va a ser la primera mujer en presidir la Cámara de Diputados. En lo demás, es una costumbre parlamentaria que presida la Cámara el partido que gobierna.

En ese sentido, el Frente de Todos la propuso, nosotros nos abstuvimos porque creemos que se necesita una persona con más capacidad de concertar acuerdos en este momento y no una persona tan frontal.

Además, para nosotros también tiene una cuestión que roza con el plano moral, porque no nos olvidemos que Cecilia Moreau fue de las personas que puso la palabra negligencia y esa palabra impidió que las vacunas de Pfizer llegaran a tiempo. El plan de vacunación empezó mucho después de lo que debía haber empezado y eso a la Argentina le costó mucho.

Quizás a Massa se lo destaca por ser abierto a los consensos, al diálogo. ¿Nota que Cecilia Moreau está en la vereda de en frente?

No. Lo que digo es que me parece que su actitud ha sido una actitud más bien beligerante y no una actitud de concertación, de ir por la búsqueda de acuerdos. Es una persona que cuando se tiraron 14 toneladas de piedras militaba la emisión al Congreso, siendo diputada y estando acá adentro.

Entonces, me resulta difícil verla consiguiendo intereses. Y lo que va a necesitar Argentina y lo que va a necesitar su jefe, Sergio Massa, son leyes para poder gobernar. No va a poder gobernar toda la vida por decreto.

¿Cuáles considera que serán los desafíos fundamentales de su gestión?

El desafío es que han triplicado la base monetaria del país, que tiene una inflación galopante, que se han gastado las reservas, que han hecho papelones en los escenarios internacionales.

Hace menos de una semana había una ministra que estaba diciendo al mundo “yo soy la ministra de Economía argentina, tengo total apoyo del Gobierno”. Es un Gobierno que no tiene plata, que tiene un déficit fiscal tremendo. Los desafíos son enormes.

Si el nuevo ministro Massa está decidido a bajar el déficit fiscal, está decidido a achicar el Gobierno, está decidido a censar los planes para ver quién lo necesita y quién no, está decidido a bajar aportes patronales para que las empresas puedan tomar a estas personas que viven de los planes sociales, está dispuesto a bajar impuestos a las PyMEs, está dispuesto a modificar la ley laboral para que se pueda generar empleo, está dispuesto a revisar cosas absurdas como que Argentina tenga que seguir manteniendo Aerolíneas Argentinas a un costo de 2 millones de dólares por día…

Bueno, entonces puede ser que tengamos alguna chance de salir, un poco golpeados, pero de salir finalmente