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20221130 Julio Pasqualin

–Diputado, recientemente ha respaldado la candidatura de Maximiliano Abad para la gobernación. Adhirió, de alguna manera, al clamor popular para posicionar al marplatense como candidato en 2023. ¿Qué puede destacar de la figura de Abad?

Maxi Abad es un hombre muy joven en la política. Ha transitado este último tiempo en una doble función. Por un lado, en la construcción de poder, cómo ha impuesto al radicalismo en la provincia de Buenos Aires y cómo se ha impuesto ese radicalismo de la provincia de Buenos Aires a nivel nacional, convocando la figura de Facundo Manes, la construcción de la campaña y demás, con lo cual es un ordenador y constructor de poder muy importante, tanto para el radicalismo como para Juntos por el Cambio. Y en segundo lugar, tiene una conducción en la Legislatura bonaerense, en lo que tiene que ver con los proyectos, con la forma de relacionarse, con la búsqueda de consensos tan difícil en estos momentos de grieta, presidiendo un bloque que, como ustedes saben, no es un bloque del radicalismo, sino el bloque de Juntos, con minoría del radicalismo frente al PRO, lo que le ha permitido también mostrar su dinámica en el plano legislativo y, por lo tanto, en el plano de las ideas a llevar adelante en un posible gobierno de JxC. Me parece que esas dos condiciones, y además su juventud, porque para la gran mayoría es un hombre nuevo, lo posicionan frente a la sociedad como un gran dirigente político, capaz de cambiar la Provincia.

Nosotros planteamos tres ejes. Él está planteando muy fuertemente el tema de una revolución educativa en la provincia de Buenos Aires, lo que tiene que ver con la autonomía municipal, que es un gran proyecto del radicalismo de hace mucho tiempo, y por otro lado, el acompañamiento con todos los sectores productivos, sobre todo del interior profundo de la provincia de Buenos Aires, que ha sido muy castigado por este gobierno y por las políticas de los últimos años.

–Usted mencionaba lo que es prácticamente una bandera del radicalismo: la autonomía municipal, que se está debatiendo y se debatió durante este año, no solamente dentro de la Legislatura sino también en distintos distritos. ¿Por qué considera que es importante avanzar en la autonomía municipal?

Es mucho más importante que lo que a veces la ciudadanía cree o podemos transmitirle. Siempre decimos que los intendentes son los que más cerca están de los problemas y más lejos de las soluciones, ¿no? En otras provincias, como Córdoba o Mendoza, tienen otras potestades que les permiten un mayor desarrollo y una mayor prosperidad. Los municipios de la provincia de Buenos Aires tienen grandes dificultades y una de ellas es la burocracia de tener que estar peregrinando a la ciudad de La Plata para cada obra, cada situación vinculada al Instituto de la Vivienda, y podríamos ir registrando cada uno de los ministerios. Además de poder también establecer los procesos electorales, ¿no?, que también es importante hacia la ciudadanía. Para nosotros es clave que podamos discutir esto. A veces es un tema tedioso; la gente no termina de entender que puede ser muy caro a la resolución de los problemas mucho más rápida y eficientemente en cada uno de los municipios.

–¿Qué balance puede hacer de la actividad de este año legislativo?

Al ser psicólogo y haber trabajado en lo social durante muchos años, yo traté en este año, mi primer año, de buscar un perfil que tuviera que ver con la niñez y la salud. Fui vicepresidente de la comisión de Salud, de la de Niñez y también de la de Adicciones. En ese sentido, estamos muy orgullosos de que haya salido un proyecto consensuado de oncopediatría, que da respuestas más eficaces y más rápidas a los chicos, pero sobre todo a los padres. Por otro lado, ahora estamos en vísperas de sacar la semana que viene un grupo de proyectos de salud que van a beneficiar a la ciudadanía y a muchos actores del plano de la salud, como la modificación de la Ley de Carreras Hospitalarias, la modificación de algunos proyectos ya aprobados en comisión sobre donación de órganos, modificaciones sobre los derechos del paciente con distintas enfermedades, algunas terminales, lo que tiene que ver con cuidados paliativos, que también salió... Por lo menos en todo lo que tiene que ver con salud, creo que se ha trabajado bien.

En otras áreas, por supuesto, a veces hay avances y a veces hay retrocesos. En una Cámara donde no hay mayoría de ninguno de los dos sectores, esto obliga constantemente a acuerdos políticos, y en este sentido se mezclan a veces algunas cuestiones que llamamos “de la grieta”. Y eso a veces no permite el avance de algunos proyectos que benefician a la ciudadanía.

–Pero en términos generales ¿hubo consenso?, ¿se pudo dialogar durante este año legislativo?

Sí. Por lo menos, mi experiencia en las distintas comisiones fue que hemos tenido buen diálogo. Yo siempre digo que hay que ir hacia la sociedad y las organizaciones y establecer de afuera hacia adentro un mecanismo de inclusión en términos de las ideas. Porque si no, nos quedamos muy endógenos. Si uno tiene que trabajar una situación que tiene que ver con Asuntos Agrarios y va hacia el INTI y vuelve, o tiene que trabajar oncopediatría y va hacia las organizaciones y la red de padres que trabajan con ese tema y vuelve, y así cada uno de los temas con la sociedad civil, los proyectos salen mucho más ricos y además se genera mucho más consenso, porque las fuerzas políticas también evidencian que la sociedad está pidiendo cada uno de los temas