Escuchá la entrevista de GRUPOLAPROVINCIA.COM con el diputado nacional Itai Hagman

Your browser doesn’t support HTML5 audio

Itai Hagman

-Este martes presentarán desde el bloque del Frente de Todos un proyecto para ampliar el sistema de seguridad social y establecer un Salario Básico Universal. ¿Cuáles son los objetivos principales de la iniciativa?

Este proyecto tiene, por un lado, una justificación de tipo estructural. En la Argentina y en el mundo hay un mercado laboral cada vez más fragmentado; así como hay gente que tiene un trabajo formal con plenos derechos, hay gente que trabaja en la informalidad y hay otra que está directamente excluida del mercado laboral.

La realidad es que se necesita buscar una manera de garantizar que todas las personas que realizan un trabajo dentro o fuera del mercado laboral tengan un ingreso que les permita la subsistencia más elemental.

Por otro lado, hay una situación coyuntural que tiene que ver con que venimos de seis años muy duros donde crecieron la pobreza y la indigencia, y necesitamos una respuesta para los sectores que la están pasando peor.

Entonces, este proyecto busca a través de un sistema universal, sin discrecionalidad y con transparencia, generar una forma de transferencia de ingreso directa que garantice ese piso, que permita eliminar la indigencia e inyectar recursos en los sectores que dinamizan la actividad económica.

-¿Coincide con su compañera de banca, Natalia Zaracho, quien señaló que falta reconocimiento a los trabajadores de la economía popular?

Claro, este proyecto es una forma de valorizar trabajos que el mercado laboral no lo hace. Hay un montón de gente que se inventó su propio trabajo o trabaja en cooperativas y realiza tareas que son muy importantes para la sociedad. Esto también es una manera de reconocer el trabajo de las tareas de cuidados, realizadas mayormente por mujeres.

-¿Considera que se ha naturalizado en un punto la desigualdad?

En un punto sí, porque vivimos en un mundo que es así. Por un lado, tenemos una economía muy pujante que produce mucho más que hace 40 años atrás, pero esa producción está concentrada en pocas manos y ha permitido que se enriquezcan los sectores de mayor poder adquisitivo.

La concentración de la riqueza a un nivel inédito es la contracara de un montón de gente que no puede cubrir sus necesidades básicas.

Ese es el mundo en el que vivimos. O lo naturalizamos o buscamos formas para cambiar la realidad. Y me parece que este tipo de iniciativas buscan contrarrestar los efectos de un mundo cada vez más desigual.