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20221110 Luciano Bugallo

–Desde la Coalición Cívica le pidieron al secretario nacional de Agricultura la urgente declaración de la emergencia agropecuaria por la sequía. ¿Cómo está la situación en la provincia de Buenos Aires? Usted es de Ascensión y ha dicho que el panorama allí es realmente tristísimo.

Sí, no solamente en la provincia de Buenos Aires sino en gran parte del país, y sobre todo en las provincias agrícola-ganaderas: Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes. Es tristísimo el panorama. Uno habla con la gente grande y nadie tiene registro de tantos meses con tan poca lluvia y con semejante nivel de sequía. Más allá de algunas lluvias que han caído en algunas zonas medio aisladas, lo cierto es que el suelo no tiene humedad, no tiene reserva hídrica, entonces cae la lluvia y tres o cuatro días después está todo seco. Gran parte del cultivo de trigo se ha perdido: más del 60%. Es trigo que va a ser procesado el año que viene para harina. Ya seguramente tendremos faltante de trigo para la industria. Ahora estamos transitando lo que sería la siembra de cosecha gruesa: soja, maíz, girasol. Y como no hay humedad, vamos a tener menor producción, sobre todo de soja, que es la máquina de generar dólares para el año que viene.

Esto, en un contexto en el que el sector agropecuario tiene un 60, 70% de presión impositiva, o sea que el Estado se queda con 70 pesos de cada 100 que produce el campo, y los productores están a punto de caerse del sistema, porque esto va a dejar a muchos en la quiebra.

Entonces, lo mínimo que puede hacer el Estado en ese sentido es ponerse a disposición. Por supuesto que uno también plantea es la reducción de impuestos, pero como mínimo la declaración de emergencia.

–Los efectos en la agricultura son notorios, como usted bien señalaba. Pero también afecta a la ganadería esta sequía.

Sí, a la ganadería, a las economías regionales... No solamente estamos transitando un año de sequía, sino que hubo algunas heladas tardías que generaron que se quemen algunos cultivos. Si el trigo no se perdió totalmente por la sequía, lo poco que había fue quemado por la helada. Lo mismo en Mendoza con la vid, y en otras economías regionales también. Cuando uno piensa en el campo, piensa en la agricultura, pero pasa lo mismo en ganadería.

Hoy cualquiera puede verlo en el patio de su casa. A esta altura del año, uno tendría que estar cortando el pasto, como mínimo, todas las semanas o dos veces por semana, porque con el calor y la humedad el pasto crece. Y pasan una semana, diez días, y no hace falta cortarlo porque no está creciendo. Lo mismo pasa en el campo con la ganadería. No tienen reservas forrajeras, los animales se comieron la reserva que había, no está lloviendo, entonces no vuelve a crecer el pasto, y al estar sucediendo esto en todo el país, lo que genera es que aquellos que hacen rollos o fardos para vender no tienen pasto, o hay poco y es caro. Estamos atravesando una situación crítica en todo sentido.

Por eso, el pedido específico al secretario de Agricultura es: Visto y considerando que ya algunas provincias están empezando a avanzar con la declaración de emergencia, entre ellas la provincia de Buenos Aires, Santa Fe también, que el Estado nacional también declare la emergencia para poner al servicio de los productores recursos que son del Banco Nación, como créditos a tasa subsidiada, y también la prórroga de vencimientos impositivos, porque estar pagando impuestos en una actividad que no ha generado recursos es incomprensible. El campo siempre está para salvar las papas cuando el gobierno lo necesita. De hecho, pasó hace poco tiempo con el dólar soja. Entonces, ahora que el sector necesita el acompañamiento del Estado, lo mínimo que puede hacer el gobierno es decretar la emergencia