El Senado debatía un proyecto de declaración impulsado por el Frente de Todos que solicita al ministro de Economía, Martín Guzmán, que los US$ 4.350 millones que la Argentina recibirá próximamente del FMI, se destinen a atender los efectos de la pandemia y no a pagar deuda externa.

El tratamiento del proyecto de declaración impulsado por el senador kirchnerista Oscar Parrilli se produce horas antes de la reunión que el presidente Alberto Fernández mantendrá en Roma con la directora ejecutiva del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva, y en medio de las gestiones de Guzmán ante ese organismo multilateral.

Si bien la iniciativa no es vinculante respecto de las decisiones del Poder Ejecutivo, constituye un mensaje para Guzmán -mencionado en la letra del proyecto- ante el futuro desembolso por parte del FMI en concepto de Derechos Especiales de Giro (DEG).

El organismo multilateral de crédito realizará una emisión de DEG para aumentar su propio capital, lo que implica que todos los países miembro reciban fondos frescos, y a la Argentina le corresponderán entre US$ 4.350 y 4.500 millones.

En su único artículo, la declaración del Frente de Todos le pide a Guzmán que ese dinero se use "para financiar la puesta en marcha de políticas públicas tendientes a resolver los graves problemas de la sociedad argentina derivados de la pandemia de COVID 19".

La iniciativa propone que los fondos se destinen a "salud, reducción de la pobreza, educación, vivienda, generación de trabajo, entre otros, y no al pago de la deuda por capital, intereses o gastos, que el país mantiene con dicho organismo financiero internacional y/o con otros países englobados en el Club de París".

El avance de este proyecto surgido de los senadores más cercanos a la vicepresidenta Cristina Kirchner -ausente en la sesión por encontrarse a cargo del Ejecutivo- se da, además, en medio del ruido interno en la coalición de Gobierno por la política económica y especialmente por la actualización de tarifas.

En el inicio del debate, Parrilli apuntó al FMI y pidió a "las nuevas autoridades" del organismo que "cambien" su política en torno a la devolución de los préstamos como el que contrajo la Argentina, aunque la iniciativa no esté dirigida a un crédito, sino a un giro para todos los países miembro.

"Nosotros hacemos esta exhortación, este pedido a nuestro Gobierno porque estamos absolutamente convencidos de que las políticas económicas que no consoliden el equilibrio social y tiendan a dar expectativas a los más jóvenes, no son una política ni sana, ni sustentable en el tiempo", agregó.

A su turno, el riojano Julio Martínez (Juntos por el Cambio) sostuvo que con esta iniciativa, sus pares del oficialismo "le marcan la cancha al ministro cuando está de gira por las cuestiones económicas". Además, aludió a las diferencias internas en el Frente de Todos por la gestión de la economía y apuntó: "El lugar para tratar estos temas es la reunión de Gabinete". PS/JC/GAM NA