El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, anunció hoy que los secretarios de Estado y de Defensa norteamericanos visitarán mañana el país, donde en las últimas horas se intensificaron los combates en el sur y este del territorio pese a los llamados a una tregua con motivo de la Pascua ortodoxa.

"Mañana vendrán a visitarnos funcionarios estadounidenses: me reuniré con el ministro de Defensa (Lloyd Austin) y con Antony Blinken", dijo Zelenski en una conferencia de prensa en una estación de subte de Kiev.

Según precisó, las conversaciones se centrarían en las entregas de armas de Estados Unidos a Ucrania, luego que el presidente Joe Biden anunciara esta semana un nuevo paquete de ayuda militar para el país de 800 millones de dólares.

La primera visita oficial de miembros del Gobierno estadounidense coincidirá con el aniversario del segundo mes de la invasión rusa, iniciada el pasado 24 de febrero.

La ofensiva de Moscú, que provocó el mayor éxodo en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con más de cinco millones de exiliados y siete millones de desplazados internos, entró esta semana en lo que Moscú denominó "la segunda fase de la operación especial".

El objetivo es controlar totalmente el sur de Ucrania y la región oriental del Donbass y tener así un puente terrestre hacia Crimea, que se anexó en 2014, según explicó ayer Rustam Minnekayev, subcomandante de las fuerzas del distrito militar del centro de Rusia.

Intensos combates entre fuerzas rusas y ucranianas estallaron este sábado en el este de Ucrania, donde las autoridades ucranianas afirmaron hoy haber recuperado el control de tres localidades cercanas a la oriental Jarkov, la segunda ciudad del país.

"Tras largos y feroces combates, nuestras tropas desalojaron a las tropas rusas de Bezruki, Slatine y Prudyanka", dijo en Telegram el gobernador de la región de Jarkov, Oleg Synegubov.

Según agregó, dos personas murieron y 19 resultaron heridas en bombardeos rusos en esa región en la última jornada.

En tanto, el vocero del Ministerio de Defensa ucraniano afirmó que Jarkov sigue "parcialmente bloqueada" por las fuerzas rusas, que siguen presentes sobre todo en el noroeste y que están reforzando sus posiciones al sur de la ciudad.

El ejército ruso anunció esta mañana que realizó 1.098 ataques con artillería y cohetes en las últimas 24 horas.

"Están bombardeando literalmente todo (...), todo el tiempo", escribió el gobernador de la región oriental de Lugansk, Sergei Gaidai, en Telegram.

Gaidai informó de dos muertos y dos heridos en la localidad suroriental de Zolote tras disparos con artillería rusa y pidió a las personas que viven cerca de la línea de frente "evacuar el lugar, si tienen la oportunidad", según reportó la agencia de noticias AFP.

En el Donbass, las tropas rusas están "concentrando sus esfuerzos en la zona entre Slaviansk y Kramatorsk", una localidad situada en la provincia de Donetsk, anunció un asesor de la presidencia ucraniana, que precisó que "están llevando a cabo operaciones ofensivas y de reconocimiento para tratar de encontrar puntos débiles en nuestra defensa".

Más al sur, las autoridades ucranianas informaron de al menos 5 muertos y 18 heridos en bombardeos rusos contra la ciudad de Odesa y afirmaron que las fuerzas rusas están "intentando continuar su ofensiva sobre la ciudad de Guliaipole" en la provincia de Zaporiyia, a medio camino entre la ciudad del mismo nombre y el puerto de Mariupol.

En tanto, en la asediada Mariupol, fracasaron los intentos de una nueva evacuación de civiles, anunciada esta mañana por la viceprimera ministra ucraniana, Irina Vereshchuk.

Según dijo el teniente de alcalde de dicha urbe, Petr Andriushchenko, el operativo quedó suspendido ante el peligro de nuevos enfrentamientos.

"Íbamos a evacuar a unos 200 residentes, pero el Ejército ruso se acercó a ellos y les ordenó que se dispersaran porque iba a haber bombardeos", explicó en declaraciones a la agencia de noticias ucraniana Unian.

Sin embargo, las fuerzas separatistas prorrusas de Donetsk, que participan en el asedio, aseguraron que la operación había sido suspendida por culpa de los "nacionalistas ucranianos", según recogió la agencia de noticias rusa TASS.

Sitiada desde inicios de marzo, esta ciudad estratégica sobre el mar de Azov está prácticamente bajo control ruso, pero un último grupo de soldados ucranianos está atrincherado en la zona industrial de Azovstal, donde las tropas rusas habrían reanudado este sábado los bombardeos.

"La noticia difícil es que el enemigo está tratando de reprimir finalmente la resistencia de los defensores de Mariupol en el área de Azovstal. Reanudó los ataques aéreos en el territorio de la planta, en el área de defensa de nuestras tropas y están tratando de realizar operaciones de asalto”, dijo el asesor del jefe de la Oficina del Presidente, Oleksi Arestovich, según el portal ucraniano Ukrinform.

El presidente ruso, Vladimir Putin, había asegurado en cambio el pasado jueves que las fuerzas de su país no intentarían un asalto final a Azovstal.

Alrededor de 1.000 civiles y tropas ucranianas se encuentran en ese complejo metalúrgico, incluidos unos 500 heridos, mientras otros 120.000 civiles permanecen en la ciudad sitiada, según Ukrinform.

Un día después de pedir una "tregua humanitaria" con motivo de la Pascua ortodoxa, Zelenski se dijo hoy "listo" para "un intercambio de nuestros militares que defienden Mariupol", bajo "cualquier formato", para sacar a "esas personas que se encuentran en una situación horrible, cercados".

En la víspera, en diálogo con el titular del Consejo Europeo, Charles Michel, Putin había insistido en que su Gobierno estaba dispuesto a otorgar todas las garantías necesarias para la evacuación de civiles y denunció que Kiev no dejaba a los combatientes ucranianos atrincherados aprovechar la opción de deponer las armas.

También el ejército ruso había reiterado ayer su disposición a una tregua en "la totalidad o en una parte" de esa zona industrial para permitir la evacuación de los civiles y la rendición de los combatientes.

No obstante, la tregua sigue sin concretarse.

Los llamados a un cese de hostilidades por la Pascua ortodoxa fueron también replicados por el papa Francisco y el secretario general de la ONU, António Guterres, quien viajará a Moscú y Kiev la próxima semana en un intento de encontrar una salida diplomática tras casi dos meses de conflicto. (Télam)