El presidente chino, Xi Jinping, realizará esta semana una visita a Kazajistán y Uzbekistán, donde asistirá a una cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y se reunirá con su par ruso Vladimir Putin, en su primera salida al exterior desde la pandemia de Covid-19.

"China está dispuesta a trabajar con Kazajistán para profundizar la cooperación en materia de cumplimiento, seguridad y defensa", escribió Xi en un artículo para la prensa kazaja, difundido por la televisión pública china CCTV.

En otro artículo dirigido a la prensa uzbeka, el presidente chino prometió "reforzar la cooperación en materia de seguridad", indicó la agencia AFP.

Xi participará en una cumbre de la OCS en Samarcanda, Uzbekistán, que reunirá a China, Rusia, India, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán.

Al margen de la cumbre, mantendrá un encuentro con Putin en el que se espera que hablen sobre la guerra en Ucrania.

Según el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov, China "Comprende las causas que obligaron a Rusia a lanzar una operación militar especial", consignó la agencia Sptunik.

El mandatario chino indicó en su artículo que su país desea cooperar con Kazajistán en la lucha contra el tráfico de drogas y la delincuencia organizada internacional, así como contra las tres "plagas", término utilizado por Beijing para referirse al terrorismo, el separatismo y el extremismo religioso.

El gobierno chino ya ha utilizado esta fórmula para justificar la represión de la población musulmana uigur en Xinjiang, región china fronteriza con Kazajistán.

China es acusada por países occidentales y organizaciones de derechos humanos de haber encerrado en campamentos a más de un millón de uigures y otros miembros de minorías musulmanas, incluidos kazajos.

Beijing rechaza las acusaciones de violaciones de los derechos humanos en Xinjiang, afirmando que las medidas adoptadas están destinadas a combatir el terrorismo y garantizar el desarrollo de la región.

Xi coincidirá el miércoles en la capital kazaja, Nur-Sultán, que también realiza esta semana una visita a la exrepública soviética, donde participará del VII Congreso de Líderes de las Religiones Mundiales y Tradicionales.

Sin embargo, por el momento no hay ninguna reunión prevista entre ambos, según admitió el pontífice a los periodistas que lo acompañaron en el vuelo a Kazajistán.

De todos modos, el Papa aclaró una vez más que está "dispuesto" a ir a China, país con el que el Vaticano no tiene relaciones diplomáticas. (Télam)